Con la Sabiduría de Mi Amor puedes llegar a ser
un hombre justo en el cargo que se te ha confiado

La autoridad es un derecho para el bienestar temporal de los grandes en el mundo

Sábado, 18 de abril de 1840

01 Sean dirigidas aquí algunas palabras a Andr. H. (Andreas Hüttenbrenner, Alcalde de Graz, Austria), quien tiene un cargo de autoridad en el mundo, que es un derecho para el bienestar temporal de los grandes en el mundo a través de la opresión de los pequeños y débiles que están sin poder y sin fuerza mundana y tienen que alimentar a los grandes para nada más que el sostenimiento de un derecho que posa toda su carga sobre sus débiles cervices.

02 Aparte de Mi amor en vosotros y de la Sabiduría que nace de él, que de ambos juntos nace el Orden eterno con el cual se ha hecho todo lo creado, desde lo grande hasta lo pequeño, cada uno en cantidad sin fin, no hay, en ningún lugar, un derecho más que en este Mi Amor que da con gusto todo lo que tiene, que no se apropia de nada con el fin de poseer algo, sino sólo para poder dar más; que no destruye, sino que quiere mantener todo para que nada quiera perecer, que siempre está dispuesto a llevar todo para los otros para que a cada uno le vaya bien a través del gran alivio de su carga. Amor que incluso es paciente, manso y lleno de humildad y entregada ante cualquier exigencia de su sabiduría que sólo llega a él, sí, incluso para el bienestar de otros, si está dentro de su capacidad, de soportar toda injusticia imaginable con una calma imperturbable. ¿Piensas que aparte de él pudiera haber algo más que pudiera o debiera llamarse "derecho"?

03 Y si a esto tienes en consideración que al Amor se le añade siempre una dosis justa de la sabiduría verdadera y libre que es la única generadora de leyes justas, que es la que ordena todo de la mejor manera e ilumina todo y mira lo interno o lo externo — sí, allí en cualquier lugar en donde se fundamenta en Mi Amor allí también está el derecho verdadero. Pero donde no está él tampoco hay ningún derecho, sino exactamente lo contrario. Porque tal no?derecho (injusticia) se basa en el amor propio y no es otra cosa, visto según su verdadera naturaleza, más que un derecho del puño o de robo con apariencia humanitaria. Y así esto tenga, ante los hombres ciegos, la apariencia externa como si fuera Amor, no es otra cosa más que el amor propio infernal.

04 Pues éste, el amor propio, os enseña a reconocer paulatinamente con mucho esfuerzo vuestras necesidades y ventajas de vuestras acciones y os posibilita reconocer los medios para adecuar vuestras situaciones de tal manera que apenas dejáis un espacio de acción al prójimo tan pequeño como un pájaro en jaula o un pez en vasija. Partiendo de este punto de vista y basado en el dominio, o mejor dicho basado en el robo, se elaboran leyes en gran cantidad, adecuándose al número de las necesidades de bienestar que siempre se multiplican gracias al amor propio. Para que estas leyes sean mantenidas severamente, se hace uso de los calabozos, pólvora y muerte. Entre todo esto también se dictan leyes para los esclavos para que ellos no riñan entre sí dentro de la larga noche de la desesperación. Leyes con las cuales los denominados prosélitos puedan tener la ilusión de que ellos pueden ganar también algo y para que así se comporten tranquilamente porque a ellos también se les está permitiendo gozar un poco de aquello que ya no sirve en la mesa de los poderosos.

05 Ahora mira, con esto entonces los hombres son forzados a menudo a dejar Mi Amor y coger al amor propio y actuar, los pequeños mal, así como los grandes en grande, porque mienten, hurtan, roban y asesinan y además se toman la desfachatez de rebajar Mis leyes hasta su estiércol para dar una apariencia "moral" a sus leyes, cosa que está maldecida por Mí. ¡Ay de aquellos en el más allá! Con esto ellos pueden deslumbrar bien a los ciegos, pero Yo miro sus trucos al detalle y los muestro a Mis hijos que han empezado a buscarme.

06 ¡Por eso Yo te aconsejo que busques diligentemente Mi Amor en el que vive toda Sabiduría con la cual tú puedes llegar recién a ser un hombre completamente justo en el desempeño sabio del cargo que se te ha confiado! ¡Cargo que no es pequeño y que es para el verdadero bienestar de los mucho hermanos y hermanas!

07 Y créeme firmemente: Todo lo que la sabiduría proveniente de Mi Amor te enseñe a hacer, lo podrás realizar sin impedimentos y a ti no se te tocará un cabello por eso. Porque allí donde la Sabiduría ordena, allí ella posee también de Mi parte los medios idóneos y en cantidades suficientes para la ejecución.

08 Esto te lo digo Yo, la Sabiduría eterna, por ahora sólo a ti a través de Mi siervo débil que es un escribano voluntarioso y que tiene poco miedo ante los hombres desde que Me conoce mejor. — Amén.

Fuente: "Dadivas del Cielo", Tomo 1, página 8
Recibido por Jakob Lorber
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