...Si aun no está lleno el abismo infinito que hay
entre uno y dos, no se puede pasar a tres...

30 de octubre de 1840

1 Para el domingo siguiente tengo propuesto que todos vosotros se reunan a las ocho de la mañana para que Yo, a modo de "dieta por el viaje", os aclare detalladamente lo observado durante este viaje, de tal manera que el mensaje de ayer sea considerado tan solo como un indicativo.

2 Sin embargo, que quede bien claro, no llevaré un lenguaje tan sencillo, como lo he empleado en ese indicativo, porque ayer, el uno o el otro, pudo haber pensado dentro de sí, que decir tal cosa también le es posible a Mi siervo, quien es tan solo es un pobre recibidor, porque no sabe lo que él recibe de Mí.

3 Por supuesto que esto lo sabe él, y no habla nada de sí y tampoco lo puede hacer, porque, de cualquier ciencia, tiene mucho menos conocimiento que cada uno de vosotros. Es por eso que para Mí es una herramienta muy útil porque en su cabeza casi no hay nada, pero para eso hay mucho más en su corazón, el cual Yo puedo utilizar exclusivamente porque no tiene memoria, pero sí un recuerdo del Amor en Mí y hacia Mí y en este recuerdo tiene la visión de lo que Yo quiero y digo. - Este estado del hombre es el verdadero. - El estado de la "cabeza inteligente" es un estado "al revés", y a menudo no es otra cosa que ensoñaciones, de las más vanas, de un cerebro utilizado en forma no natural.

4 Por eso no llevaré un lenguaje muy sencillo. Y vuestro entendimiento será ahorcado, pero para esto vuestro corazón se alegrará más.

5 Pero cuando este mensaje termine, entonces que K. G. L. quiera hacer una prueba, a solas, con este nuevo hombre, sin decir más que la capacidad de cualquiera, que pueda ver interiormente y oir palabras, sin ninguna preparación y sin cualquier conocimiento científico sobre cualquier objeto.

6 Este hombre es aquél en el que ya han pensado todos vosotros, y es quien, si es abordado de manera sabia, puede convertirse en un trabajador útil en Mi Viña. Sin embargo su libre alberdrío no debe recibir ni la más mínima obligación, sino que saboree del pan de la vida, y así sentirá después un enorme hambre por este pan.

7 Tampoco debe ser puesto en contacto de inmediato con Mi siervo, sino recién después, cuando su hambre haya sido más y más grande. Y si también siente una sed por agua viva, entonces que se le revele las hojas escritas de Mi "Gran Gobierno" y también las palabras secundarias. Así él será un hombre justo y Me encontrará allí en donde menos cree encontrarme.

8 Pero si dice que bien hay algunas cosas muy curiosas en Mis Mensajes, pero que no guarda un orden y no contiene sistema, entonces se le debe aclarar que Mi Orden y Mi Sistema es uno completamente diferente al de los hombres que cuentan, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez; pero no se dan cuenta que cada uno de estos números tan solo es una cota que separa una infinitud. ¡Pero no se ponen a pensar lo que existe entre el uno y el dos y el tres y así! Pero Yo tengo y conozco el Orden verdadero y por eso no digo uno, dos, etc.; sino que si aun no está lleno el abismo infinito que hay entre uno y dos, no se puede pasar a tres.

9 ¿A quién le es bien conocido el principio, el centro y el fin de todas las cosas? Pero Yo Mismo soy el Alfa y el Omega, y eternamente el punto central de todas cosas. Por eso Mi Orden es el verdadero, ya que Yo soy el Orden eterno Mismo. Y entonces, si el nuevo hombre quiere encontrarme de nuevo, también encontrará lógico Mi Orden y Mi Sistema.

10 ¡Pero si alguien no puede comprender eso, entonces que tan solo observe detenidamente la Tierra y su vegetación! Allí ciertamente todo le parecerá que crece entremezclado y con desorden. Y si quiere levantar su mirada hacia el cielo, ¿no encontrará allí a las estrellas, como si alguien las hubiera rociado con un pincel fosforescente y de manera irresponsable? - Y Yo digo: ¡En todo sitio existe el mayor orden! - ¡Crecen hierbas venenosas y hierbas medicinales en un mismo espacio, así como también cardos entre el trigo - y sin embargo en todo lugar hay el máximo orden!

11 El albañil echa su mortero entre las piedras que ha puesto, y se preocupa poco sobre la posición de cada uno de los granitos de la arena. Sin embargo, digo Yo, en la posiciones de los granitos de arena que tiene el mortero existe más orden que en toda la edificación. Por supuesto que los eruditos dirán que tal afirmación limita con la absurdidad, si es que no es la absurdidad misma.

12 Mirad, si tal hombre tan solo observa esto un poco, entonces poco a poco ya se hará con él. Pero para esto se necesita mucha sabiduría y mucho Amor y Mansedumbre. - ¡Escuchad! - ¡En especial mucha Mansedumbre!

13

    Os deberéis entender en la Mansedumbre,
    un  suspirar   sagrado   susurra  con  ella.
    Solo la fuerza de la Mansedumbre logrará,
    llevar   lo    débil    hacia    la   perfección;
    pues la  Mansedumbre  no  comete  delito.
    Por  eso, con  ella, todo  puede   subsistir.
    Allí, en donde la Mansedumbre es la base,
    allí la Mansedumbre hará una unión firme.

Fuente: dadi1.174
» Dádivas del Cielo «
Tomo 1, pág. 174
Recibido por Jakob Lorber
el 30 de octubre de 1840