19 de Noviembre de 1840

1 Mientras aun no se haya limpiado anticipadamente todos los pisos en la casa del mundo para dejarlo apto para el recibimiento digno de todas las personas que desean felicitar, como el piso sencillo del corazón para Mí Recibimiento, Yo no puedo aparecer ante aquél para el cual se haya limpiado primero el piso. Porque Yo soy siempre completamente humilde de corazón y más manso que una paloma, y a menudo, espero delante de la puerta, con suficiente temor, como un niño débil, y no me atrevo a ingresar en la habitación en Mi Pobreza, debido a tales hombres que parecen que muy frecuentemente amaran el esplendor y la majestuosidad del mundo.

2 Entonces aquí Yo espero, con paciencia y tristeza, todo el tiempo necesario hasta que pase tal bullicio, y también hasta que los pisos del mundo se hayan desgastado un poco, para que recién después Yo pueda atreverme, con temor, a entrar tímidamente para presentar Mi Deseo lleno de Gracia por el día del nacimiento a un alma que Me ama un poco en la tranquilidad de su silencio.

3 Amada hija, ¡escúchame! Si Me quieres como el primero que te felicita, entonces empieza con el lavado del piso y el barrido de la habitación hasta que quede limpia, porque Yo quiero entrar, y recién después fíjate en los pisos de tu casa para el recibimiento digno del mundo. Porque el primero por Quien los hijos deberían tomar consideración, es, con todo derecho, el Padre; y a Él se Le debería esperar, como el Primero, en el Amor de la Seriedad santa y de esto en la fe viva y plena confianza.

4 Porque mira, cuando una doncella bonita le dice, a solas, a su pretendiente: “¡Te amo indescriptiblemente!”, y ella sabe que él la ama por sobre todas las cosas. - y después, cuando ella, dentro de una elevada reunión de gala en el mundo, se encuentra con él, cruzándose ambos las miradas, y ella pone una cara enojada, y no está a gusto que él le haya seguido motivado por su gran amor que siente por ella; y cuando el amante se dé cuenta que su amada apenas se digna a dirigirle una mirada de indiferencia, qué piensas tú, ¿cómo estará el corazón lleno de amor del amante honesto y fiel en esta ocasión? Yo te digo, él se pondrá triste sobre toda medida y al final se enojará. Y seguro que a la doncella le costará mucho hasta que ella vuelva a recuperarle de nuevo. Y si ella se comporta así varias veces más, entonces con seguridad ya no será más posible volverle a recuperar.

5 Mira, si ya un amante mundano se comportaría así, amante que está espiritualmente más muerto que vivo, entonces también puedes imaginarte bien que Yo, como el Amante más honesto y más fiel, Yo que soy la misma vida infinita y eterna, no puedo mirar ni debo mirar tales eventos casi similares, sin sentirMe algo ofendido, cuando tú, de vez en cuando, olvidándote de Mí, conversas con el mundo, y no muestras a los tuyos el camino angosto que lleva a Mi Corazón.

6 Tú quieres que solo Yo venga a ti constantemente. Pero Yo te digo, el camino de Mí a ti es el mismo. ¡Por eso, después de mil visitas Mías que te hice, Me podrías hacer también a Mí, tu Padre, una o quizás también dos visitas, con toda seriedad dentro de tu corazón!

7 ¡Mira, Me ha dolido que, esta vez, hayas preguntado por Mí tan tardíamente! El pretendiente en el mundo no puede ver el corazón de su amante. - Pero Yo veo bien el tuyo, y ya que se ha conservado como un corazón honesto, entonces Yo vengo ahora de nuevo a ti. - ¡Recíbeme, para que Yo pueda recibirte también a ti dentro de Mi gran Gracia!

8 Este es el gran deseo del Padre eterno y santo, „El que Soy“, tu amado Jesús y, en el mismo, el Renacimiento del espíritu y la Vida eterna. Amén.

Fuente: dadi1.210
» Dádivas del Cielo «
Tomo 1, página 210
Recibido por Jakob Lorber
el 19 de Noviembre de 1840.