» ¡Mira, así está constituido Mi Felicitación! - Yo " no deseo ", sino aquello que Yo quiero o amo, lo doy o permito que suceda. - ¿¡Pues que sería si Yo quiero desear la vida pero sólo quedara allí, en el deseo!? - ¡Pero Yo no sólo deseo sino Yo quiero - y por eso vivís vosotros! «

La tarde del 30 de noviembre en 1840

1¡Lo siguiente lo digo a través del siervo, para ti, Mi amigo muy voluntarioso, Andr. H. "el diligente", porqué he encontrado fidedigna tu voluntad!

2Si bien los hombres se desean mutuamente todo tipo de suerte, no obstante por lo general todo queda en el deseo según la moda del mundo, porqué este deseo no se fundamenta en una verdadera voluntad del amor sino tan sólo en una costumbre ciega y mundana.

3A menudo uno le desea al otro (si es que va bien) todo lo " mejor de lo mejor " - en la convicción segura de que todo lo deseado no se realizará. Y frecuentemente no sucede nada a pesar que todos sus deseos contengan quizás por lo menos una pisca de amor serio y verdadero que proviene de la voluntad, pero ni hablar de las felicitaciones de etiqueta en las que se realizan mediante los papelitos impresos que vosotros llamais tarjetas de visita.

4Te preguntas porqué después de tantos deseos nunca resulta nada exitoso, te lo digo Yo: Porque el deseo sin voluntad no es nada más que una etiqueta hipócrita y aduladora del frío entendimiento mundano, y por tanto es una mentira completa y una locura absurda.

5Qué gran necio es el hombre que le dice a una piedra: "¡Conviertete en oro! "- Y mira aquel necio puede ser considerado como uno pequeño en comparación al que felicita deseando " miles de años de vida ", a pesar que no tiene la capacidad de extender la vida ni siquiera en una pizca y, en segundo lugar, ya quisiera que mañana esté enterrado bajo de la tierra para así ganar algo. Y hay algunos que desean " felicidad y bendición " pero en su corazón guarda mucha cólera - o el que desea " salud y días felices de vida " y apenas conoce el Nombre del Dador de todas esas cosas. O acaso es mejor aquel que dice " ¡Yo le deseo a usted todo lo que usted mismo desea! " - ¿¡Acaso el felicitante sabe si es bueno aquello que el hombre desea para sí dentro de su egoísmo!? - ¡Y así el mundo felicita constantemente cosas necias dentro de su vacío oscuro!

6¡Pero escuchad, esto no debe ser así entre vosotros! - En vez de tal necedad Mis amigos deben preguntarse mutuamente en Mi Nombre con un corazón lleno de amor: " ¡Hermano, necesitas alguna ayuda mía, entonces dimelo abiertamente, yo quiero apoyarte de acuerdo a mis fuerzas y capacidades! " ¡No digas: " ¡si es que quieres! " - sino di que tú mismo lo necesitas para la gloria de Dios y para la bienaventuraza de tú espíritu!

7Y si tu hermano ha confesado que sí entonces sé amoroso y hazlo inmediatamente así aliviarás el corazón de tu hermano. Y Yo, tu Padre, tendré alegría de tal felicitación en la acción.

8Y si felicitas, felicita a los que están en necesidad y son pobres - entonces Yo veré con ojos de gracia y ojos comprensivos a todas las otras felicitaciones que has tenido que realizar para no hacer encolerizar al mundo.

9¡Y por eso que, en vez del deseo vacío, aparezca la voluntad fortalecedora en el corazón, y en vez de la felicitación, el amor puro y desinteresado - entonces así serás un hombre según Mi Voluntad, que es Mí Amor infinito dentro de vosotros!

10¡Mira, tú has hecho ya algunas cosas que Me han gustado y por eso ahora también que te he dado un nuevo nombre que está escrito en el gran libro de la vida! ¡Y que este nombre sea para ti un regalo en el día de hoy, día del nacimiento de tú cuerpo terrenal, un regalo para tu nuevo nacimiento en el espíritu! - ¡Por eso has todo lo que se te ha dicho, así experimentarás pronto la gran alegría del renacimiento!

11¡Mira, así está constituido Mi Felicitación! - Yo " no deseo ", sino aquello que Yo quiero o amo, lo doy o permito que suceda. - ¿¡Pues que sería si Yo quiero desear la vida pero sólo quedara allí, en el deseo!? - ¡Pero Yo no sólo deseo sino Yo quiero - y por eso vivís vosotros!

12¡Está escrito que vosotros debéis ser perfectos como lo es vuestro Padre en el Cielo. Bien ahora entonces haced así como Yo, vuestro Padre quiere y actúa! ¡Si bien vosotros no podréis realizar lo que yo hago en forma infinita pero hacedlo en lo pequeño! Entonces vosotros seréis como un círculo pequeño que a pesar de su pequeñez es, sin embargo, tan perfecto como lo es el gran círculo de Mi Ser infinito.

Fuente: “Dadivas del Cielo”,
página 229 del tomo 1
recibido por Jakob Lorber
el 30/11/1840