Cuatro preguntas bajo la luz espiritual

Si entendierais en vuestros corazones lo que significa la verdadera pobreza, en verdad, ya ahora mismo seríais más ricos que algunos príncipes del cielo.

9 de abril de 1841, de las 3:45 p.m. hasta las 7:45 p.m.

0 Escriben: Ans. H. y sus cuatro hijas. El Señor, lleno de misericordia y a través de su Siervo, habla sobre las palabras arriba mencionadas lo siguiente:

1 ¡Si preguntáis de esta manera, entonces preguntáis verdaderamente! Porque en tales preguntas está la base de lo que cada hombre necesita en forma más urgente.

2 Si bien habéis expuesto una sencilla inquietud no en forma de pregunta, sin embargo tales palabras dadas no son otra cosa que preguntas provenientes de vuestros corazones y que serán respondidas ahora en forma particular. Pero la gran respuesta se os dará recién cuando la encontréis dentro de vosotros a través del cumplimiento de lo particular. Es decir, la respuesta particular es un indicador del camino que os muestra cómo debería estar constituida la vida humana desde el punto de vista del Espíritu y de la Verdad, llena de Amor y de la Fe viva, para que a través de esta vida se pueda alcanzar, con seguridad, la vida interior del espíritu y finalmente, recién a través de esto, llegar a Mí. - Pero quien llegue a Mí también obtendrá no solo la respuesta general de estas preguntas dadas aquí, sino también de aquellas que son infinitas y que están escondidas en estas cuatro.

3 Porque, en Verdad, si entendierais dentro de vuestros corazones el gran secreto de Mi Sufrimiento, todos los ángeles del cielo, llenos de respeto y con la máxima alegría, acudirían a vosotros para asistir en la escuela y regresarían al cielo, después de terminado el tiempo de instrucción, enriquecidos con maravillas inconmensurables.

4 ¡Si entendierais en vuestros corazones lo que significa ayunar correctamente, en verdad, ya no necesitaríais nunca más preguntar por esto! Porque a través de tal ayuno, Yo sería, ya hace mucho tiempo, un Padre visible que podría daros con el aliento más suave mucho más que con mil palabras.

5 Si entendierais en vuestros corazones lo que significa la verdadera pobreza, en verdad, ya ahora mismo seríais más ricos que algunos príncipes del cielo. ¡Es que dentro de la verdadera pobreza se esconde un gran tesoro que no es cuantificable con ninguna medida terrenal! La verdadera pobreza es lo que será eternamente alimentado con Mi Palabra - así como leéis en el Evangelio que a los pobres se les debe predicar el evangelio (Mateo 11,5). También así se entiende la verdadera pobreza que es similar a los "hambrientos" y "sedientos" que, de la misma manera, serán saciados por completo con Mi Palabra (Mateo 5,6).

6 Y finalmente, recién cuando entendáis en vuestros corazones el Amor, en verdad, la gran tarea estará cumplida en vosotros, tarea que Yo di a Mis Apóstoles cuando les dije: "Sed perfectos como vuestro Padre en el Cielo es perfecto" (Mateo 5,48). - ¡Amados hijos! ¿Qué pensáis sobre lo que significa esta tarea? - ¡Mirad, esta tarea no dice nada más, ni nada menos, que la gran "pequeñez" que consiste en que el hombre debe ser perfecto en todo como lo soy Yo! Si tan solo pudierais haceros una idea muy somera sobre mi Grandeza, Poder y Fuerza, y de todas Mis Perfecciones infinitas, entonces así también os pudierais, hacer una pequeña idea de lo que significa cuando Yo os digo que debéis ser perfectos como el Padre en el Cielo es perfecto. Porque si "el Hijo" ha hecho partícipe a los Suyos para que Él pueda compartir, completamente en forma fraternal, la gran herencia del Padre como un hermano, esto significa nada más que los suyos deben alcanzar la misma Justicia, el mismo Poder y Fuerza del Espíritu de Dios en el cual vive el Hijo para el Padre y el Padre para el Hijo, y esto ya desde la Eternidad.

7 Pero antes que os aclare y explique un poco todo esto, regresaremos primero a la contestación particular de vuestras cuatro preguntas principales.

8 Lo que concierne a Mi Sufrimiento, he sufrido tanto en Mi Cuerpo, como cualquier otro hombre, y de la misma forma como lo leéis en el Evangelio. Pero como el Yo humano y sufriente contiene aun dentro de sí otro Yo que es divino, entonces este sufrimiento fue uno doble, es decir, uno corporal externo y otro divino interno.

9 Vosotros sabéis en que consistió el sufrimiento externo, pero otra pregunta es, en qué consistió el sufrimiento divino. - ¡Para que os podáis hacer un concepto de esto, pensad lo que quiere significar cuando el Dios infinito se retira de Su Libertad infinita y eterna durante este periodo de sufrimiento y toma como Su Vivienda el Corazón del "hijo" sufriente!

10 Ahora mirad, Mi lado externo fue comprimido, a través del amargo sufrimiento, hasta el punto de la muerte. La Divinidad que moraba en el Corazón tuvo que vencer a la muerte y al infierno desde el punto más interior posible. Ahora imaginaos al hombre-Dios sufriente que estaba pues entre dos fuegos: Por afuera Me presionaba la muerte y el infierno con toda su violencia hasta tal grado que Mi Vida natural fue arrinconada hasta el punto más interior de Mi Corazón. Y desde adentro actuaba, en oposición, la presión de la Divinidad con todo su Poder y Fuerza, de tal manera que la Divinidad se dejó comprimir a Sí Misma en un punto. Esto último sucedió únicamente a través del Amor.

11 Ahora imaginaos nuevamente: Se trata del Mismo Poder y de la Misma Fuerza que tenía la capacidad de destruir, con un solo aliento y en un instante, todo lo que vivía y actuaba en todo el infinito. Este Mismo Poder y Misma Fuerza que no puede ser comprendida por todas las eternidades y todos los infinitos, fueron los que crearon, de sí Mismos, toda la Creación infinita -¡oh escuchad!- este Mismo Poder y Misma Fuerza, como ya se dijo, se dejaron comprimir, por sí Mismos, hasta el tamaño de un punto a pesar de ser infinitos. ¡Este estrechamiento fue la máxima humillación voluntaria de la Divinidad que mora en Mí!

12 Si tenéis un poco la capacidad de comprender algo de todo esto en vuestros corazones, es decir, sobre qué lucha sufriente tuve que sobrellevar Yo, como el Amor Eterno, entonces ya os podéis hacer un pequeño concepto de todo lo que se entiende por Mi Sufrimiento.

13 Este Sufrimiento duró hasta el momento en que Yo dije en la cruz: "¡Consumado es! ¡Padre, en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu!" (Juan 19,30) - o dicho con otras palabras: "¡Mira Padre! ¡Tu Amor regresa a Ti!" - Y en ese momento todas las ataduras de la muerte y del infierno se rompieron inmediatamente por el Poder infinito de Dios. El Poder eterno se liberó violentamente con fuerza multiplicada infinita veces. Toda la Tierra tembló conmovida por la Omnipotencia de Dios y abrió voluntariamente todos sus sepulcros y liberó a los prisioneros para que pudieran tener vida.

14 A continuación, el Mismo Poder todopoderoso se extendió por toda la Creación visible y, en ese instante, volvió a llenar el Infinito. Y todos los soles de todos los espacios sin fin ocultaron su luz dentro de sí mismos debido al enorme respeto ante el poder absoluto de Dios que de nuevo les tocaba. El hecho que la Divinidad no haya destruido ni aniquilado todo, en ese instante y en esta nueva emanación, se debe al Amor que ahora ya estaba completamente unido a la Divinidad.

15 Ahora mirad, Mis amados hijos, ¡esto es todo lo que podéis comprender hasta ahora respecto a "Mi Sufrimiento"¡ - Pero aun queda oculto muchas cosas infinitas, de tal manera que tendréis suficiente que investigar aun por eternidades, y con el tiempo descubriréis cada vez cosas más grandes y más infinitas. Pues, lo que hasta ahora Yo os he dicho tiene el tamaño de un punto ante el Infinito si lo comparamos con la totalidad del suceso de Mi Sufrimiento.

16 Entonces, si hacéis ayuno, ayunad con la verdadera renunciación de vosotros mismos motivados por el puro Amor hacia Mí con respecto a todo lo que el mundo os ofrece. De tal manera que, con este ayuno justo, obtendréis el "Pan del Cielo".

17 ¡Así como una novia se quita todas sus ropas anteriores en el día de su boda, se lava todo el cuerpo y después se viste con el traje de novia y se adorna con todo tipo de flores y piedras preciosas para que ella sea atractiva para el novio en el momento que él venga y la lleve a su casa - de la misma manera debéis quitaros todos vuestros "vestidos" (del amor egoísta) que son mundanos a través del ayuno justo, lavaros con el agua viva y vestíos con las vestimentas del Amor (a Dios) verdadero, de la inocencia y con toda humildad, y también adornaros con todo tipo de flores y piedras preciosas que provienen de las obras del Amor al prójimo!

18 Y para cuando llegue el novio y os encuentre bien ataviadas entonces Él os tratará como se ha dicho en la parábola del novio (Mateo 25). Y cuando os encontréis en la casa del novio, Él abrirá su cámara del tesoro y os regalará con los tesoros inconmensurables de la Vida eterna que es un resultado de Mi Sufrimiento amargo, es decir de la Redención.

19 Y lo que es el ayuno, esto es también la pobreza. Pues en Verdad os digo, quien no se ha vuelto pobre en todo lo que pertenece al "mundo", no entrará a Mi Reino hasta que no haya devuelto al mundo el último centavo. - Mirad, ¡esto es la verdadera pobreza en el espíritu y en la verdad! (Mateo 5,3; Lucas 6,20)

20 Sería en alto grado innecesario explicar que una pobreza voluntaria tiene un valor infinitamente mayor que una obligada porque todo esto se entiende por sí mismo. Porque una pobreza obligada solo se puede equiparar a la voluntaria únicamente a través de una entrega completa en Mi Voluntad y en Mi Amor.

21 Pero ahora preguntaos: ¿Cuál es la relación entre un novio y su novia que no siente por él ningún amor en su corazón? ¿Llegará ella a adornarse para la hora determinada sabiendo que en ese momento aparecerá el novio a quien desprecia? ¿Esperará ella esa hora con el mayor anhelo de su corazón? - Yo os digo: ¡Para nada! Porque ella maldecirá aquella hora dentro de su corazón. No se lavará, sino se ensuciará con todo tipo de inmundicia y mantendrá su ropa de diario y su cabeza la esparcirá con ceniza, con el fin que cuando venga el novio en cuestión, él se espante de ella y abandone su deseo de contraer matrimonio.

22 En verdad, cuando el novio venga y encuentre a su novia de esa manera, Yo os digo, él (si es que se asemeja a Mí) no la tomará, sino que con altísima predisposición la liberará para que ella pueda irse con quien ame en su corazón.

23 Ahora mirad, ya que una novia se adorna para el novio verdadero únicamente si le ama, entonces estará bastante claro que sin Amor hacia Mí no se podrá pensar en ningún ayuno ni pobreza y con esto tampoco en algún adorno nupcial. - Tampoco habrá un "ir a casa" con la novia. El "ir a casa" no es otra cosa que la Redención de la muerte a la vida.

24 ¡Mirad, cómo vuestras preguntas están interelacionadas! - En Mi Sufrimiento está el Amor. El ayuno y la pobreza es el sufrimiento del Amor. Y el sufrimiento del Amor es el adornamiento del mismo. Y dentro del adornamiento, que es la vida, está la Redención. - Por tanto el Amor, el Sufrimiento y la Redención son una y la misma cosa.

25 Por eso, quien ama así, como se os ha mostrado, se ha hecho partícipe de la Redención, y su parte será la misma que la Mía. Así, como el novio comparte todos sus bienes con la novia, así también será en Mi Casa. Allí vosotros sabréis lo que significa: "¡Sed perfectos como vuestro Padre en el Cielo es perfecto!" (Mateo 5,48)

26 ¡Amén! - ¡Esto lo digo Yo, el Mismo Padre en el Cielo! Amén

Fuente: dadi1.326