Para un alma joven en el día de su onomástico

¡Pero piensa que cuando vuelvas a escuchar tu nombre propio e interior, Yo, tu Padre eterno, Santo y lleno de Amor, no estoy tan lejos de ti, tanto ahora como en la eternidad!

28 de Mayo de 1841 por la mañana

01 Para ella, que tiene un nombre masculino y es la hija de Ans.-“Empeñoso en la Palabra” y de E. H. P. W. y que hoy festeja el día de su nombre terrenal, día que no tiene mucho que significar — escribe la siguiente palabrita de Mi parte para que ella quiera reconocer de esto y de nuevo la voz paternal que ya la escuchaba frecuentemente desde la cuna, y es por eso que cuando ella era aún una niña pequeña lloraba mucho cuando la dulce voz paternal no se dejaba escuchar inmediatamente.

02 ¡Gabiela! ¿Se te ha vuelto extraña Mi voz paternal? ¿Ya no Me amas más así como me amabas en la cuna?

03 ¡Mi Gabiela! ¡No tienes porque olvidarte de Mí! ¡Y no envíes secretamente tus ojos y tu corazón con aspiraciones matrimoniales a través de la ventana a los hombres jóvenes crecidos esbeltamente, es decir hoy a éste, mañana a aquél y pasado mañana a un tercero, etc., sino piensa siempre en Mí y envía tus ojos y tu corazón hacia Mí y ama sólo a Uno! Y este Uno soy Yo, tu Padre santo y lleno de Amor.

04 ¡Sólo dentro de este Amor justo tú vivirás feliz tanto temporalmente como eternamente después en el regazo de tu Padre!

05 Mira amada Gabiela, el amor humano no sirve si no proviene de Mi Amor.

06 Por eso, si quieres acercarte a alguien, ¡fíjate si él está en posesión de Mi Amor! — Si lo posee entonces él es igual a ti y está próximo a tu amor. — Si no lo posee, entonces considéralo como un hermano errante que camina entre cielo e infierno y que dirige sus ojos más hacia abismos de noche eterna que hacia Mí que soy para él un “Padre” aún completamente desconocido.

07 La Luz—Amor—justa te dirigirá hacia la luz de donde provienen tú y la Luz—Amor en espíritu. — Pero el investigador de abismos hará dirigir tus ojos allí donde dirige los suyos. Cuando el abismo oscuro devore la luz de sus ojos y cuando él caiga en el abismo después del siguiente paso entonces su caída te obligará a caer con él. Y entonces se volverá difícil encontrarte de nuevo en el abismo de todas las noches y liberarte de las cadenas que un amor mundano y malvado habrá forjado mil veces alrededor de tu corazón tierno.

08 Por eso, Mi amada Gabiela, ¡ámame, sólo a Mí! ¡Sí, sé Mi enamorada o enamórate completamente de Mí, al igual que una Magdalena! ¡Y mira con el corazón sólo a Aquél a quién Yo te presentaré que está lleno de Mi Amor! ¡Pero a cualquier otro respétalo y ámalo tanto como él sea también un hombre!

09 ¡Pero sé misericordiosa con los pobres y ora a Mí, tu Dios y tu Padre, por los errantes graves y por los que están cayendo, ¡para que así tú, Mi amada y feliz Gabiela, seas perfecta eternamente — tanto aquí como allá en Mi regazo!

10 ¡Que esta palabrita sea para ti un obsequio valioso por el día de tu onomástico terrenal! — ¡Pero piensa que cuando vuelvas a escuchar tu nombre propio e interior, Yo, tu Padre eterno, Santo y lleno de Amor, no estoy tan lejos de ti, tanto ahora como en la eternidad! Amén.

11 ¡Piensa en Mí, amada Gabiela! Yo, tu Padre, te lo digo, que eres Mi amada Gabiela y así debe serlo eternamente! — Amén, amén, amén.

»Dadivas del Cielo«, tomo 1, Pág. 369
recibido por Jakob Lorber el 29/05/1841