»Oh Señor Jesús, mira, mi corazón está apesadumbrado por algunas ingratas palabras dichas sin pensar de la boca de aquellos a los que todo el tiempo Tú Te has mostrado tan amorosamente dispuesto a ayudarles«

Domingo por la mañana del 27 de junio de 1841

01 ¡Oh mi Dios y Señor, mi amadísimo Señor Jesús! Vienen sobre mí todo tipo de tribulaciones y preocupaciones. No me refiero a los del cuerpo sino los del alma. Oh Señor, ¡Tú los conoces muy bien, a Ti te son bien conocidas todas las desgracias de mi alma y toda enfermedad! Oh Tú Jesús Misericordioso, Tú Ayudante de todos los ayudantes, Tú Guía de todos los guías, tú Maestro suave y el mejor de todos los pastores, Aquél que busca a cada oveja perdida hasta que lo haya encontrado para la vida eterna — ¡Oh, ven, ven, ven también hacia mí pobre y débil pecador, siervo inútil y levanta con tu Gracia mi alma que está caída porque aún es demasiado débil en el Amor hacia Ti!

02 ¡Oh mi amado Jesús, haz que pueda amarte infinitamente más, mucho más que todo, todo en el mundo!

03 Oh Señor Jesús, mira, mi corazón está apesadumbrado por algunas ingratas palabras dichas sin pensar de la boca de aquellos a los que todo el tiempo Tú Te has mostrado tan amorosamente dispuesto a ayudarles, a los que Tú has buscado porque estaban sobre los abismos, y a los que llevastes por el camino seguro hacia Tu Gracia y Misericordia. Oh libera mi corazón de tal presión y permíteme retirarme de aquí para irme al fin del mundo, para que yo no pase la experiencia de ver maltratada Tu Palabra santa, ni siquiera en lo más mínimo, ya sea por el intelecto de aquel que no quiere o puede comprender Tu Sabiduría, o ya sea a través de la incredulidad que se burla de todo y maltrata todo lo que va más allá de su necesidades corporales.

04 ¡Oh mi Dios y mi Señor, mi amadisimo Jesús, muéstrame Tu Misericordia y consuélame en mi necesidad para que pueda revivir y pueda reasumir mi actividad con alegría de acuerdo a Tu Voluntad santísima!

05 Consuela y fortalece a todos los que han aceptado Tu Gracia y Misericordia en este tiempo totalmente oscuro, en el que el sol y la luna ya no iluminan más y en donde todas las estrellas han caído del cielo ya desde hace mucho tiempo, con lo que la tierra se ha vuelto igual que un infierno en el que gobiernan el egoísmo, la soberbia y la adulación, la mentira, el engaño y todo tipo de maldad.

06 ¡Oh, no dejes caer a los pocos; sino permite que caiga sobre los ojos de sus espíritus un rayo de tu Luz suave y maravillosa, tu Luz de todos los cielos para que en el futuro quieran reconocer más y más la profundidad y majestuosidad del mundo interior espiritual y celestial de tu Gracia y Misericordia que ha bajado a través de mi mano y pluma (Gracia que por mi lado no lo he merecido ni en lo más mínimo)! — Amén.

07 ¡Pero que siempre suceda Tu santísima Voluntad! — Amén.

Fuente: “Dadivas del Cielo”,
página 386 del tomo 1
recibido por Jakob Lorber
el 27/06/1841

 

Respuesta desde la altura


» ¡Dejemos madurar en el campo aquello que ha sido sembrado! ¡Mis segadores ya saben desde hace mucho tiempo lo que tienen que hacer! — ¡Bien aventurado aquel que no se escandaliza de Mí!«

Domingo por la mañana del 27 de junio de 1841

01 ¡Permanece tranquilo y no te inhabilites tu mismo con el hecho que los hombres no puedan ser tan sabios y poderosos como Yo mismo soy y seré eternamente!

02 Pues mira, ¿¡dónde esta aquél que quiera comenzar una lucha de sabiduría contra Mí, y esto todavía usando su intelecto mundano!? — ¡En Verdad Yo te digo aquél sería más astuto si pusiera un anzuelo en la cuerda de pescar y la colgara sobre un palo largo, en lo alto del aire para pescar las estrellas del cielo como si fueran peces, que querer pescar Mi Sabiduría eterna con la red de su intelecto para después analizarla a su antojo!

03 Pero si Mi Gracia es siempre doble, es decir que proviene de Mi Amor y de Mi Sabiduría — ¿¡acaso no se puede ver claramente que la parte, que proviene de Mi Amor, es verdaderamente para los hijos un "Pan" para la vida eterna!? — ¡El "Vino" de la Sabiduría se da sólo para apaciguar al intelecto mundano para que el hombre vea de ello que todo su conocimiento insensato fracasa ante esta "Piedra angular" que es una "piedra del vino" verdaderamente amarga, una piedra de todo escándalo!

04 Cuando Jesús habla a vosotros en el corazón y predica Su Misericordia, entonces podéis entender, para que alcancéis la vida. Cuando el Padre os educa entonces también podéis entender Su Voz. Pero cuando el Espíritu de Dios viene sobre vosotros y os enseña Sabiduría entonces creéis que, cuando vuestro intelecto no tiene la capacidad de comprender la altura y profundidad inalcanzable, el Espíritu de Dios tiene que estar entonces en contradicción consigo mismo, o que la herramienta con la cual el Espíritu ha hablado debe ser inadecuada y entrega la Palabra diferente como la ha oído. — ¿¡No os dais cuenta que con esto resistís al Espíritu!?

05 Qué es peor, pelear con el Espíritu de la Sabiduría eterna, o afirmar a través de la palabra del intelecto que el Espíritu ha elegido una herramienta inadecuada, o incluso pensar que el hombre que sirve de medio lo ha sacado todo de sus propias manos, lo cual significaría lo mismo que el mundo (y todo lo que está sobre él) ha sido creado por sí mismo.

06 El hombre incrédulo dice: "Si el asunto no tiene la seguridad matemática entonces quién puede aceptarlo por completo como verdad? Dos por dos son cuatro — ¡esto es una verdad evidente y lo entiende cualquiera!"

07 Pero Yo digo: ¡Tú, sabelotodo, presta mucho cuidado que tu sabiduría tan firme no pase la gran vergüenza! ¡Porque si tú, del cálculo, no conoces más que dos por dos es cuatro — en verdad ya tienes suficiente sabiduría para convertirte en un buey! — ¿Cómo puede alguien venir a Mí con tal sabiduría de cifras para retarme con esto en el tema de la Verdad y la Sabiduría, si es que él nunca ha visto ni verá que dos por dos también puede ser cinco, seis, siete, ocho, nueve, o así hasta el infinito, puede dar cada producto cualquiera?

08 ¡O vanidad del hombre ciego! ¡Cuánto de todo es lo que saben los hombres y qué exacto son sus juicios! — Miden el Cielo con el compás, bajan del Cielo Mis soles al igual que garbanzos y los observan con microscopios nítidos de su intelecto mundano y los desmenuzan por completo, hasta tal punto que (según creen) no se les escapa ningún átomo! Medir la más grande distancia, calcular el más grande movimiento y comprender la finalidad de los astros es un juego de niños para ellos! Y todo esto porque saben que dos por dos es cuatro. — ¡Sí, a esto se llama haber llegado muy lejos con la sabiduría!

09 ¡Sin embargo dos cosas les faltan a ellos para completar todo, y para sobrepasarme en sabiduría — a decir: la "cuadratura del círculo" y el denominado "perpetuum mobile". Si lo tuvieran entonces Yo ya fui! ¡Si Yo fuera capaz de tener miedo, entonces ya podría empezar a tenerlo, pues los hombres podrían empezar a construir de nuevo un "torre babilónica" pero pensada muy finamente, una construcción peligrosa que no pudiera ser detenida ni siquiera a través de la confusión de las lenguas porque ahora hay traductores en todos los idiomas! ¡O quizás ellos pudieran incluso, con ayuda de una sabiduría creciente y matemática, construir naves aéreas a vapor que viajaran hacia todas las estrellas, o incluso hasta la estrella Sirio o cualquier otro sol central más grande e incluso con más oro que el reino de China, y bloquearla y dispararle, con precisión, quizás unas dosmil cuarentaiocho libras!

10 ¡Mira todo lo que Yo tengo que temer! ¿¡Y con qué Me defenderé, peusto que en el Cielo no tengo cañones, bombas, granadas, bunqueres, etc!? ¿¡Los chinos están siendo sometidos a pesar que tienen barricadas y baterías, cómo se defenderán las estrellas que no tienen baterías!?

11 ¡Mira qué peligros — y todo esto porque dos por dos son cuatro! ¡Y si Yo fuera como tú entonces quizás diría también: "Gracias a Dios que los hombres no han descubierto la 'cuadratura del círculo' ni el 'perpetuum móbile' y nunca lo descubrirán! Porque caso contrario la desgracia estaría lista!"

12 Ahora hay incluso hombres en América del Norte y también en Inglaterra que Me niegan y quieren dudar de Mi existencia porque Yo, durante la creación de la tierra, he olvidado la instalación de los trenes que son muy útiles. ¿Cómo es posible que a un Dios altamente sabio no se le haya ocurrido algo así? ¿Si el hombre, que pareciera que está compuesto de pura industria, le ha sido posible esto, cómo no le fuera posible a Dios si es que existiese y supuestamente ha creado el universo? ¡Pero en la naturaleza no se encuentra nada parecido a los trenes y ni siquiera un barco a vapor, entonces no puede existir ningún Dios que con seguridad hubiera creado todo esto si es que existiera en algún lugar! — ¡Mira, qué sabiduría incluso en los trenes!

13 ¡Pero Yo te digo: Permanece Conmigo sin miedo! —¡Si bien Yo no tengo bunquers ni barcos a vapor o transatlánticos, pero Yo tengo un Pulmón muy fuerte y una Lengua en el lugar correcto! Y mi respiración es más fuerte que todos los cañones! Y a través de mi Lengua que cada sabiduría humana quede muda hasta la muerte!

14 ¡Por eso tan solo escribe en el papel con diligencia lo que escuchas! ¡Pues por eso te lo doy para colocar en el mundo una nueva piedra angular y fronteriza sobre la cual muchos se tropezarán, aquellos que no andan por el camino indicado de la humildad, de la auto renuncia, de la paciencia, mansedumbre y de todo Amor!

15 ¡Pero quien Me ha llamado y a quien Yo doy una Dádiva buena, que la acepte siempre con agradecimiento y sea fiel cumplidor de lo mandado! — ¿¡Si no lo hace, entonces qué tiene que ver esto Conmigo o contigo!?

16 ¡Por eso dejemos madurar en el campo aquello que ha sido sembrado! ¡Mis segadores ya saben desde hace mucho tiempo lo que tienen que hacer! — ¡Bien aventurado aquel que no se escandaliza de Mí!

17 Pero que la predica de Mi Gracia a los sabios del mundo se realice en el futuro a través de un molino cerrado de tal manera que sus dientes rechinen al igual que las pesadas cadenas de los asesinos de padres, madres y hermanos que los atan en prisiones profundas . ¡Amén!

18 Por eso permanece tranquilo porque sabes Quién es Aquél que te revela todo esto. ¡Amén! — ¡Yo, tu Jesús! Amén.

Fuente: “Dadivas del Cielo”,
página 387 del tomo 1
recibido por Jakob Lorber
el 27/06/1841