24 Si Yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a Mí y a Mi Padre.

25 Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa Me aborrecieron.

26 Pero cuando venga el Consolador, a quien Yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio acerca de Mí.

27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado Conmigo desde el principio.

Jn 15,24-27

31 de julio de 1841.

1 Escribe pues entonces una corta palabra de advertencia y consuelo a Th. M. H. que manifiesta mucha reverencia a los "presos en el espíritu y en el cuerpo" (es decir a los que viven en los monasterios). Esta alta reverencia es debido a un amor que tiene hacia Mí, pero un amor de tipo clasista. Estos "presos" tienen mucha mayor consideracion a las costumbres y tradicciones escleciásticas que a Mí. Y a veces también mayor consideración a los santos del calendario que a Mí, y más a las ceremonias paganas y entre ellos, como también a los sacerdotes más que a Mí. Y consideran la confesión mucho más valiosa que a la verdadera penitencia y el perdón de los pecados. Es por eso que ellos se confiesan constantemente, pero tambien para, después de la confesión, volver a caer en sus pecados anteriores. ¡Y ellos consideran como una verdad absoluta a ciertos engaños de los monasterios, y son los que huyen de las Sagradas Escrituras y a los que incluso creen que la lectura del libro de la Vida y del Amor santo es una gran herejía y rebeldía y, a cambio de esto, consideran a un pequeño devocionario, diseñado por monjes hipócritas y con intensiones muy fariseas, como si fuera una verdadera llave del cielo!

2 ¡Un oh por estos pobres ciegos! - Para esto ya se les encenderá una luz más intensa, siempre y cuando ellos no hayan puesto al suelo la humildad interior debido al apego que tienen por su "santidad" de monasterio y sus privilegios, y no se consideren, en secreto, mejores que otros hombres que son libres y que no viven en monasterios.

3 Pero que lo siguiente sea la palabra de advertencia y consuelo a Th. M. H.:

4 ¡Ante todo búscame solo a Mí a través de la autonegacion verdadera, del Amor, Paciencia y Mansedumbre, valores que están en el interior! Porque si tan solo Me buscas a Mí, entonces también Me encontrarás. Y si Me has encontrado, has encontrado todo. ¡Porque solo Yo soy el mayor tesoro de todos los tesoros y soy más que todos los mundos y todos los cielos!

5 ¡Pero si Me buscas, debes buscarme dentro de ti, y no dentro de los otros! Porque, ¡¿acaso se puede buscar a Aquél, que constantemente está dentro de ti y espera por ti, por los lugares lejanos a tu casa?! Así como no puedes vivir tu vida en un cuerpo extraño, sino en tu propio cuerpo, de la misma manera debes empezar a experimentar Mi vida dentro de ti y buscarme a Mí dentro de tí! ¡Así Me encontrarás con toda seguridad! ¡Porque para ti Yo vivo solo en ti! Y si no fuera así, entonces ¡¿cómo podrías vivir, respirar, pensar, sentir, percibir, experimentar y orar hacia Mí!?

6 ¡Mira, este es el verdadero camino hacia Mí! Cualquier otro conduce siempre por mal camino. Por eso anda por este con libertad, valentía y sin miedo, así alcanzarás muy fácilmente la meta anhelada, y la encontrarás pronto y también entonces recién comprenderás y reconocerás qué suave es mi yugo y qué ligera es mi carga!

7 Pero también toma el Nuevo Testamento con gusto y léelo prestando mucha atención, entonces descubrirás pronto dentro de él la verdadera escuela de la vida. - ¡Y recién después empezarás a actuar de acuerdo a él, y se te colmará con ríos de la Luz eterna y de tu interior fluirá Agua viva! (Jn 7:38)

8 ¡Manténte también siempre alegre dentro de tu pobreza! Porque cuanto más pequeña sea la parte que alguien posea en el mundo y en sus ídolos muertos, tanto más está él Conmigo y tanto más ha colocado su parte, que es eterna e imperecedera, a ganar intereses extremadamente elevados.

9 ¡Pero si tomas el Nuevo Testamento en la mano, entonces empieza primero con el capítulo 15 del evangelio de Juan y observa allí los versículos 17 al 23! - En estos textos encontrarás un gran tesoro escondido. Este tesoro será abierto para ti y verás, con ojos de asombro, a la "verdadera llave", con la que abrirás muy fácilmente la pequeña recámara en donde Yo espero por ti! Amén. (Jn 15,17-23)

10 Esto te lo dice tu verdadero Esposo a través del siervo perezoso, ¡amén!

11 Posdata: La llave o el reino abierto ya ha sido mostrado en los últimos cuatro versiculos de este capítulo, es decir el 24, 25, 26 y, en especial, el versículo 27. ¡Porque aquello que aquí se había dicho a los apóstoles, ha sido dicho para todo el mundo! Esto te lo dice el Primero y el Último. Amén. (Jn 15,24.27)

Fuente: dadi1.408
»Dadivas del Cielo«, tomo 1, Pág. 408
recibido por Jakob Lorber el 31 de julio de 1841.