Carta de Jakob Lorber escrita en la ciudad Graz el 26 de agosto de 1841 y dirigida a su amigo y posterior biógrafo de su vida, Karl Gottfried Ritter Von Leitner.1

1 ¡Mi muy querido y estimado amigo! ¡Me sería imposible escribir dignamente con la pluma y con mis fuerzas siquiera un átomo solar de todo aquello que he visto, oído y sentido doblemente (es decir corporal y espiritualmente) sin considerar todo lo que aun veré, oiré y sentiré!

¡A decir verdad en encuentros de este tipo el hombre debería tener cien ojos, oídos y corazones!

Porque aquí uno se siente como un avaro espiritual y un insaciable dentro de sus sentidos comunes, porque la abundancia de las grandes maravillas impactantes dejan a uno casi desfallecer y siempre lo obliga a preguntarse cuidadosamente ¿y qué hacer con toda esta abundancia sin límites? ¿Cómo puedo almacenar bajo mi techo pobre toda esta cosecha inmensa?

2 Ciertamente es demasiado de lo bueno y grande, en especial para el ojo espiritual. No estoy considerando todas las altas montañas no quiero tocar todas las muchas rarezas de la naturaleza y mucho menos los muchos lugares y otros similares realmente dignos de ver; ¡pero respecto a la actividad espiritual en la naturaleza, aquí le puedo decir a Ud. mi querido amigo, ni en sueño se me pudiera haber imaginado verlo todo tan evidentemente claro y entendible desde el primer momento! Realmente si aquí un ciego no recupera la vista inmediatamente con solo un poco de ayuda espiritual y medicinal, entonces yo mismo tendría que volverme un ateo.

¡Porque quien aquí no se vuelve un creyente lleno de vida entonces para él en verdad no le sirve para nada ningún bautismo o crisma2 !Aquí he experimentado cosas de la cual nunca antes tuve la menor idea.

Se me ha encendido una nueva Luz. ¡Y dentro de esta luz extraordinaria veo un mar sin fin de maravillas sobre maravillas que por decirlo así, una nueva hace desaparecer a la otra!

3 ¡Querido amigo! En estos momentos no puedo decirle otra cosa que en primer lugar he recibido ya variedades de aquél gran ser que me dicta y tengo la mejor esperanza de recibir aún cosas bastantes extraordinarias. Y en segundo lugar me atrevo a agregar la siguiente observación que éstas, mis colecciones espirituales escritas y también orales de acuerdo a la oportunidad que se presente, le serán a Ud. de mucho interés y utilidad espiritual

4 Porque así me dijo la voz dentro de mí "¡Mira, Yo te doy una nueva Luz! ¡No es suficiente romper la corteza de las cosas ni la madera ni su tuétano, sino lo que vale es ver que es lo que pasará con la corteza, la madera y el corazón de ella! ¡Quién quiera ver esto, que se ocupe para que vea verdaderamente bien! ¡Quién quiera oír aquí, que oiga finamente para que pueda oírlo todo! ¡Y quién quiera sentir que ponga su mano sobre su pecho y que cuente cada uno de sus latidos y reflexione de que sentimientos estuvo envuelto cada uno de ellos! Recién después a él se le dará la capacidad de ver todas las cosas desde su fundamento verdadero - ¡entiende bien! porque mira, esto es una nueva Luz del Amor que te mostrará al fruto creciente en el corazón de la madera y la madera en la corteza. ¡Y también, de acuerdo a tu actuar, la vida eterna dentro de ti!

¡Mira, esto es una nueva luz, y aquello que estás recibiendo aquí que también se realice en ti dentro de esta nueva Luz. Amén.

¡Entiéndelo bien! Amén.

5 ¡Vea usted, entonces, querido amigo, después de juzgar un poco esto, usted tiene el derecho a esperar cosas que con seguridad le dará mucha, mucha alegría! ¡Por ahora soy sólo un recolector, pero espero que sea pronto un comunicador! ¡Pero mientras tanto sólo tengo un deseo especial para usted, querido amigo, así como a todos los otros queridos amigos: que este escrito simple encuentre a usted con la mejor salud!

6 ¡Que el Amor y la gracia del Señor Jesucristo, sea con usted ahora y siempre! Amén. Esto es el constante deseo más anhelante de su amigo y hermano en el espíritu que lo ama a usted eternamente.

Jakob Lorber (el siervo del Señor)

Fuente: "Dádivas del Cielo",
Tomo 1, pág.414, 26.8.1841, Jakob Lorber


1 Karl Gottfried Ritter von Leitner (1800-1890), escritor austriaco, conocido por sus poemas que en parte fueron musicalizados por Schubert.
2 Crisma: Óleo considerado 'sagrado', usado en la iglesia católica y compuesto por aceite de oliva al que se añade una pequeña cantidad de bálsamo. El término procede del latín chrisma, y éste del griego krisma. Es usado en el sacramento del bautismo y la confirmación, y también en la consagración de los obispos. [Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Crisma]">