El Amor es motor eterno de la voluntad,
así como es la voluntad así es la obra misma.

18 de Noviembre de 1841

01 ¡Velad y orad para que no caigáis en la tentación! Si bien vuestro espíritu es voluntarioso, no obstante vuestra carne es débil. (Mt.26,41)

02 Quien no lleva constantemente esta verdad eterna dentro de su corazón y en su boca nunca estará seguro de caídas. Pues, qué difícil es, para el que cae, volverse a levantar y estar completamente de pie; esto os los demuestra el mundo entero y, como un ejemplo bastante comprensible, vuestras vidas mismas si queréis observarlas un poco. Toda la creación visible, incluyendo a los hombres, consiste solamente de partículas del espíritu de Lucifer y de sus seguidores. El espíritu de Lucifer fue grande pero cayó y fue aprisionado en la materia.

03 ¡Entonces la "carne" es débil! Pero no debéis entender esto como si se tratara de la carne de vuestro cuerpo físico que es una carne muerta - sino la carne del espíritu que es su amor. Ésta, debéis entender, es la carne muy débil la cual está expuesta aún a todas las tentaciones. Esta carne es aún entre vosotros similar a una caña en el agua y a una bandera meteorológica - que se orienta según sopla el viento.

04 Pero Yo os digo aquél, cuya "carne" es aún débil, es poco entusiasta de subir las montañas y tampoco puede buscar ninguna roca firme sobre ellas en donde pueda colocar su casa; sino que prefiere quedarse cómodamente en la profundidad del valle y construir allí su casa sobre la arena.

05 Mientras las aguas y los vientos huracanados no golpeen ni arremetan contra las débiles paredes de su casa, la casa estará bien al igual que la que está sobre la roca firme y elevada; y os admiráis del habitante sobre la roca, y diréis: cómo es posible que se le haya ocurrido construir su casa sobre aquella roca elevada y descubierta. Pero cuando venga la tempestad y se levanten las aguas y los vientos, no se preguntará también el habitante sobre la roca: "¡Oh vosotros necios flemáticos! ¡¿Cómo, pues, se les ha podido ocurrir construir una casa sobre la arena del valle?!"

06 Mirad, así de débil es aún vuestra "carne", y todavía no os podéis separar de la casa en la arena - por eso Yo os digo que debéis velar y orar para -cuando venga la tormenta- no sucumbáis ante la tentación. ¡¿De qué os sirve todos los conocimientos, de que os sirve la buena disposición, si la voluntad no es apoyada por el amor que es la carne del espíritu?! ¿Acaso sucederá jamás alguna acción en esta situación?

07 El Amor es motor eterno de la voluntad, así como es la voluntad así es la obra misma. Pero juzgad vosotros mismos, ¿para qué sirve un reloj mecánico robusto si no posee a la misma vez un muelle o motor que sea suficientemente fuerte y poderoso para poner en marcha apropiada a este mecanismo robusto? ¿Quién no ha experimentado cuando la voluntad ha tocado algo y sin embargo no ha sucedido nada porque ha sido tocado sólo por la voluntad pero no al mismo tiempo por el Amor? - ¿Cuántas muchachas ha cogido frecuentemente la voluntad de un pretendiente con deseos de casarse; y pero ninguna de las escogidas ha llegado a ser su esposa, sino una extraña por completo? Esto porque él no ha cogido a aquella únicamente con la voluntad, sino con la unión de la voluntad con un Amor correspondientemente fuerte.

08 Pero, ¿en qué consistió el motivo de la acción? Con seguridad no en la voluntad, porque esta es similar a un reloj mecánico que no tiene muelle o tiene uno que es muy débil o entumecido - sino el motivo consiste en el Amor justo y fuerte que es la única fuerza motriz de la voluntad.

09 ¡Por eso fortaleced vuestro amor! ¡Esto es el verdadero velar y orar conmigo porque Yo mismo soy el Amor eterno! - O dicho aun más a vosotros en buen cristiano:

10 ¡Amad y actuad Conmigo dentro de este Amor! ¡Sed no sólo voluntariosos sino amorosos activamente; es decir sed activos motivados por Mi Amor hacia vosotros y de esto, entonces, por vuestro amor hacia Mi!

11 ¡Tened en cuenta Mi Mandamiento del Amor que es fácil de cumplir, entregad vuestra confianza completamente a Mí! ¡Construid vuestra casa sobre esta roca para que podáis estar seguros ante las aguas y los vientos y para que podáis reíros, cuando vengan ellos! Pues vuestra casa está sobre una roca, y el reloj mecánico de vuestras vidas tiene un motor bueno y resistente. Entonces tenéis una carne fuerte con el espíritu voluntarioso. ¡Así, entonces, experimentaréis la verdadera resurrección de la carne, en cuya carne veréis, cara a cara, a Dios que es el Amor eterno y viviréis y gozaréis sin fin de un nuevo amor a Él!

12 ¡Mirad, esto es la verdadera cena! ¡Esto es el verdadero cuerpo del Amor eterno que ha sido dado para vosotros, y la verdadera sangre derramada para vosotros! ¡Tomad, comed y bebed todos de este cuerpo y de esta sangre, para que con esto vuestra carne se vuelva fuerte y resucite hacia la vida verdadera y eterna!

13 ¡Mi Amor es la verdadera gran cena! Quien cumple con Mis Mandamientos, que no son nada más que puro Amor, es aquel quien también cumple con Mi Amor, que consiste en que Me ame verdaderamente.

14 ¡Pero aquél que Me ama en la acción es el que come verdaderamente Mi carne y bebe Mi sangre en el sentido correcto, porque todo esto es el pan verdadero y el vino verdadero del cielo, de los ángeles y de toda vida! - ¡En verdad quien coma del pan y beba de la sangre nunca tendrá hambre y ni sed por la eternidad!

15 ¡Y bien ahora todavía una Palabra para aquella una!

16 ¡Mira, tú, una, que éste, Mi cuerpo y esta, Mi sangre sea también para ti la cinta de unión de tu vida corporal con la Mía! ¡Come y bebe de éste tanto como te guste! Yo te digo nunca te hartarás, ni de comer ni de beber. ¡Porque este pan sacia constantemente y al mismo tiempo genera siempre una creciente ganas de comer, como también este vino una creciente ganas de beber!

17 Cuando realices esto entonces tendrás gran cantidad de aceite para cuando venga el "Esposo" y serás aceptada por el Esposo con alegría. ¡Porque Mi Amor es el verdadero aceite de lámpara de la vida, aceite que también es una verdadera unción de la carne débil para la resurrección viva!

18 ¿De qué le sirve a una lámpara sólo la mecha que es un espíritu voluntarioso, si a esta mecha le falta el aceite del Amor? - ¡Por eso consíguete tan solo el aceite! La mecha se te será dada junto con la lámpara. Pero el aceite tienes que recogerlo tú misma donde Mí y a tiempo antes de que quiera ser muy tarde.

19 Por eso, en esto consiste el "velar y orar conmigo", y esto es también la "verdadera y santa cena", la cual Yo te la doy hoy, como todas las veces, para el libre uso y deleite. - ¡Come y bebe de esto! - ¡Pero no untes al pan ninguna jalea del mundo y ni lo mezcles con ninguna levadura del mundo y no le eches agua al vino - así resucitarás verdaderamente en la carne de amor del espíritu hacia la vida verdadera y eterna! Amén.

20 ¡Que esto sea para ti, de Mi parte, una cinta de unión eterna! Amén.

Fuente:
» Dádivas del Cielo «
Tomo 2, pág. 1
Recibido por Jakob Lorber
el 18/11/1841