Una medicina universal para todos los males

La mañana del 30 de diciembre de 1841.

1 ¡Que Jesús te ayude! ¡Que Jesús te sane! ¡Que Jesús te mantenga con vida! - ¡Jesús, Ayudante eterno de todos los que sufren, Jesús, único Médico de todas las enfermedades, Jesús, Rey eterno de todo Poder y Fuerza, Jesús, Tú, que eres el Amor eterno y la Misericordia eterna, ayuda a (nombre del sufriente) que está sufriendo una enfermedad! - ¡Que suceda tu Santa Voluntad! Amén. - (Padre Nuestro que estás ...)

2 Esta oración también tiene la capacidad de actuar a la distancia siempre y cuando el mejoramiento de la salud sea útil para la salvación del alma de acuerdo a la Voluntad de Dios. Para esto hay que dirigir las manos en dirección del lugar en donde se encuentra el enfermo.

(Nota de Anselmo H.-W.: Jakob Lorber dijo que los Apóstoles usaban esta oración durante la sanación de enfermos.)

    Más información se encuentra en la obra "El Gran Evangelio de Juan":

    Sobre la sanación espiritual:

    "Una cuarta señal de Mi presencia poderosa dentro de vosotros y entre vosotros será también que cuando vosotros, motivados por un verdadero amor al prójimo, impongáis las manos en Mi Nombre a los hombres corporalmente enfermos, entonces ellos mejoren siempre y cuando el mejoramiento sea útil para la salvación de sus almas." (gej09.043.6)

    Sobre la imposición de manos: Ver gej04.040.01 ss.; gej06.180.01 ss.; gej10.128.18 ss.

    Fuente: dadi2.012