‘‘Los sueños de un hombre piadoso no son meras visualizaciones, sino percepciones de los estados espirituales en el interior.’’

La tarde del 5 de marzo de 1842, de 3 p.m. a 6 p.m.

1 Los sueños son mayormente espumas sin contenido en las que no hay más importancia que en la nieve de primavera que cayó sobre inanimados campos infértiles y desérticos hace millones de años de la Tierra. Pero al margen de esto, hay una diferencia muy enorme entre los sueños de aquellos hombres que no tienen más valor que sus propios sueños; y los sueños de aquellos hombres que están dentro de Mi Gracia, Amor, Misericordia y Palabra y actúan de acuerdo a ella por Amor a Mí tanto como les es posible.

2 Mirad, Mis amados Hijitos, para que podáis ver completamente tal diferencia, quiero aclararos un poco más este tema. Por eso prestad atención:

3 Cuando un hombre mundano sueña algo, tal sueño vano no es nada más que una visión borrosa de las nimias impresiones mundanas, que fueron recibidas dentro de sí por el hombre extrovertido durante todo el día y por tanto vuelve a visualizar lo mismo durante el sueño como cosas insustanciales. Pero si en el fondo las cosas del mundo carecen de valor real, ¡cuánto menos valor tendrán sus obras que aparecen como un sueño triplemente vacío dentro de un alma vacía!

4 Pero otra cosa sucede con los sueños de un hombre que se esfuerza por obtener Mi Palabra y Mi Amor y que se ha vuelto ya enormemente introvertido. Por eso que sus sueños ya no son más visualizaciones, sino percepciones de los estados espirituales en el interior. Percepciones que están muy lejos de todo tipo de embuste de los sentidos en el plano natural o mundano y lejos también de todo engaño fantástico del alma como resultado del embuste anteriormente mencionado.

5 El presente sueño trilogón (en donde a J.L. le aparecieron las tres palabras: licitación, estado e iglesia) puede ser considerado apropiadamente como una percepción interior descrita más arriba. Para ser más específicos, el importante motivo de esto radica en que cada palabra de las Sagradas Escrituras (específicamente de la parte profética) es en realidad un tal “trilogón”.

6 Porque la primera parte, que es el sentido literal, es similar a una “licitación”, en donde la mercancía (que si bien es antigua posee mucho valor, es buena y fina) es entregada al mayor postor.

7 Pero quien ha adquirido esta mercancía para su corazón (que contiene la única moneda válida para esta mercancía, es decir, el puro Amor hacia Mí) se ha construido un “estado” nuevo que es el orden interior de la vida espiritual, similar al estado gobernante mundano que representa la conexión legal y ordenada de los pueblos bajo la conducción de un gobernante ejecutivo.

8 Pero, ¿quién es el gobernante de este estado interior? - Contestar a esta pregunta ya no debe ser difícil para vosotros, puesto que Yo Mismo soy el Gobernante ejecutivo. - Pero si Yo soy el Gobernante ejecutivo en este estado interior a través de Mi Amor, Gracia y Misericordia, entonces de esto surge inevitablemente una conexión espiritual entre Mí y cada tal “licitador” que se convierte en el mayor postor de Mi antigua Mercancía. - Pero, ¿qué es esta conexión indestructible de la vida eterna? - Mirad, esta es la “iglesia”, es decir, la iglesia verdadera y viva del hombre en la que el verdadero sentido de la Palabra es recién revelado e iluminado por completo.

9 Por eso, quien quiere alcanzar el entendimiento interior de Mi Palabra, que es la Escritura del Antiguo y Nuevo Testamento con todas las revelaciones posteriores dadas hasta este momento, tiene que ubicarse necesariamente, durante esta “licitación principal” como el licitador con la mejor oferta, como se ha mostrado a cualquiera a través de este trilogón en el espíritu, de otra manera nunca le será posible investigar el verdadero sentido interior de las Escrituras.

10 Porque la comprensión totalmente correcta del sentido interior y espiritual es una comprensión viva. Pero, ¿¡cómo puede alguien llegar a esta comprensión, si no ha logrado ser como un ciudadano fiel en el estado interior del espíritu a través de la verdadera “licitación” o de ser el “mayor postor”, en donde Yo me encuentro como el único Gobernante ejecutivo que conduce a través del Amor, que guía a través de la Gracia, que busca a través de la Misericordia y que llama a través de la humildad viva del corazón!?

11 Mirad, la “licitación” es, por tanto, la primera condición totalmente necesaria para recibir la vida eterna de Mí que, en el sentido más profundo, es la iglesia viva en el hombre. Porque la verdadera iglesia es únicamente una unificación viva Conmigo. Y quien se ha vuelto uno Conmigo, poseerá, en el sentido más perfecto, la vida eterna y todo lo que ella contiene infinitamente. Con esto también poseerá la revelación del sentido de las Escrituras en el tercer cielo que es el cielo más interior y en donde todo se unifica en el amor único y más puro dirigido a Mí.

12 Ahora, ¡ved todo lo que significa este “trilogón”! - Ante todo ¡recordad bien lo que se refiere a la “licitación”! ¡Porque sin esta nadie entrará en el “estado” mencionado y mucho menos en la “iglesia” viva!

13 Porque en Verdad, en Verdad, Yo os digo: ¡Quien no ofrece todos sus tesoros mundanos para obtener Mi “antigua Mercancía”, a aquel no se le dará ésta nunca jamás, ni aquí, ni en el más allá! Por eso, esta Mercancía difícilmente la adquirirán los ricos, mientras que los pobres la obtendrán con mucha facilidad; porque esta Mercancía está puesta en venta para ellos sin costo alguno. Hace mucho tiempo ya, los pobres han sido escogidos por Mi para que se les “predique Mi Evangelio” - mientras que al joven rico se le dijo: “¡Vende todos tus bienes, reparte entre los pobres el dinero obtenido de la venta y sígueme, que así encontrarás y tendrás un tesoro en el Cielo!”

14 ¡Hoy os he mostrado este tesoro! ¡Quien quiere ganarlo ya sabe lo que tiene que hacer! - ¡El mundo, junto al sinnúmero de sus necedades llenas de maldad satánica, escondidas en el interior, nunca obtendrá esta Mercancía! Amén.

15 ¡Observad esto bien y fidedignamente dentro de vuestros corazones y por Amor hacia Mí, si es que queréis vivir! - Amén.

Fuente:"Dádivas del Cielo" recibido por Jakob Lorber (dadi2.031)