Lo más importante es que se ha conservado intacto en la forma de ambos libros de tal manera que para el espíritu todo está completamente puro.

La mañana del 23 Febrero de 1843.

0 Petición: "¡Oh Señor quisieras explicarme a mí, pobre pecador, si la Biblia luterana1 es más precisa que la Vulgata2? - Porque mira, he descubierto que ellas no coinciden en la numeración de los versos y en aun algunas otras cosas más. Por lo tanto me gustaría saber a ciencia cierta, ¿qué libro es el más correcto? - ¡Oh tú, Padre lleno de Amor, te ruego que me lo expliques si es Tu Santa Voluntad!"

1 Bien, ¡escribe pues! Yo te lo digo a ti y a todos vosotros: Ni la Vulgata ni traducción luterana es perfectamente correcta, y, tanto la una como la otra, están llenas de errores. Sí, Yo quiero decirte: "la destrucción de Jerusalén" está en la primera como en la segunda. Incluso la Biblia griega3 está llena de desorden y errores. ¡Por eso, pues, tampoco se encuentra verdadera Fe y verdadero Amor en ninguna de las sectas debido a que se ha distorsionado el fundamento en todas partes!

2 ¡Esta distorsión proviene de la misma fuente dominante totalmente vana, de la cual se originó el terrible Concilio de Nicea! - Pero ¿cómo estaba constituida esta ignominiosa fuente?

3 Mira, cuando Mi Palabra se había extendido a través de los apóstoles y los discípulos por muchos lugares, aparecieron una gran cantidad de evangelistas que escribieron lo que o bien habían oído de los labios de los mismos apóstoles o discípulos o lo que les habían contado los testigos oculares y testigos de oídas. Tales escritos (originales) podrían ser tomados como verdaderos, ya sea en el idioma griego o judío, porque allí actuaba el Espíritu Santo y estaba todo bien.

4 Pero pronto este tipo de escritos empezó a formar parte de grandes artículos comerciales de tal manera que aparecieron, de todos los rincones, falsos evangelistas que escribieron miles de evangelios sin tener más conocimiento de la verdadera enseñanza que ahora los chinos y, para el colmo, ellos afirmaban que todo lo habían oído de los apóstoles milagrosos incluso juraban que los mismos Apóstoles les habían encomendado escribir tales evangelios.

5 Un cierto hombre llamado Arrio 4, que previamente había sido un hombre honesto, fue uno de tales falsos profetas y falsos evangelistas. ¡Este llegó incluso a afirmar al final que había sido impulsado por el Espíritu de Dios para demostrar a la gente claramente que Cristo no era Dios, sino sólo un profeta ordinario, y que ahora él (Arrio mismo) es tan bueno como Cristo!

6 Tal enseñanza despertó mucho furor en ese entonces, especialmente entre los judíos fundamentalistas y también entre un gran número de gentiles, e incluso fue recibida con mucha benevolencia. Y a Arrio le fue muy bien con esto, y durante un tiempo considerable. Esta enseñanza hizo grandes progresos, y pronto se convirtió en amenaza para todas las otras comunidades cristianas antiguas.

7 Por eso los obispos comenzaron a reunirse entre sí para saber cómo solucionar este problema. Pero ellos no Me consideraron a Mí y me excluyeron de la reunión.

8 Ellos realizaron una colección de todos los evangelios, y los examinaron con el intelecto. Pero este no les pudo mostrar qué evangelio sería el correcto. ¡Por eso ellos se decidieron por una asamblea general, en la que el Espíritu Santo habría de estar, obviamente, presente, es más tendría que estar presente!

9 Pero el Espíritu Santo no vino, y así la reunión comenzó, en vez de buscar la verdad del Evangelio, a batallar por la primacía del obispado, por lo que también el patriarca de Constantinopla y el obispo de Roma empezaron a “cogerse de los cabellos”. Este desgarre capilar trajo como consecuencia el cisma (schisma) que dura hasta hoy.

10 Entonces el obispo de Roma tomó todos los escritos coleccionados y mandó escribir la Vulgata en base a la unificación de todos ellos y después la autentificó. Sus sucesores hicieron lo mismo por un tiempo y limaron en ella, con la ayuda de los así denominados padres de la Iglesia, durante más de ciento setenta años.

11 Lo mismo hizo también el patriarca de Constantinopla. Pero como el patriarca griego pregonaba que el griego era la supuesta lengua original de la Biblia auténtica entonces, en forma secreta, comenzó a traducir rápidamente la Vulgata al griego y se distribuyó muy a menudo entre los griegos. Pero los griegos se permitieron también tal barbaridad. De tal manera que para Roma era válida la Biblia en latín y para los griegos la Biblia en griego.

12 Pero como Arrio aun continuaba enseñando falsamente entre sus alumnos, a pesar de la condena múltiple tanto del lado de Roma así como de lado de Constantinopla, se comenzó muy pronto a atacar al arrianismo con la espada y a quemar en lo posible todos los documentos antiguos que no concordaban con la Vulgata o la Biblia griega.

13 Y mira, Lutero no tenía en su época nada más que estos dos libros, a saber, la Vulgata (de la cual él sospechaba) y la Biblia griega, que podía ser obtenida libremente en varios idiomas asiáticos, pero sin embargo siempre era la misma.

14 Ahora que ya sabes esto, te será fácil de comprender que ni la una ni la otra es del todo correcta. Sin embargo la Biblia luterana es preferible en algunos aspectos que la Vulgata. A esto se debe la transposición de la numeración de los textos en la Biblia de Lutero, porque Lutero deseaba señalar con esto la diferencia entre la Vulgata y la Biblia griega.

15 Sin embargo, lo más importante se ha conservado intacto en la forma de estos libros de tal manera que para el espíritu todo está completamente puro. Porque el sentido interior se mantuvo completamente puro no importando en que forma. Y esto es también justamente lo más importante.

16 Por consiguiente puedes usar tanto la una como la otra y no puedes equivocarte y por eso también puedes estar muy tranquilo. ¡Porque la letra no es lo relevante, sino el Espíritu, y Este es el que da la vida!

17 ¡Por eso, entiende esto y permanece totalmente tranquilo! Amén.

»Dádivas del Cielo«, Tomo 2, página 173,
recibido por Jakob Lorber


1 La Biblia de Lutero es una traducción de la Biblia al alemán efectuada por Martín Lutero, impresa por vez primera con ambos Testamentos en 1534. Esta traducción es considerada en gran medida responsable de la evolución del idioma alemán moderno.

Fuente: Wikipedia

2 La Vulgata es una traducción de la Biblia al latín, realizada a finales del siglo IV (en el 382 d.C.) por Jerónimo de Estridón. Fue encargada por el papa Dámaso I dos años antes de su muerte (366-384). La versión toma su nombre de la frase vulgata editio (edición para el pueblo) y se escribió en un latín corriente en contraposición con el latín clásico de Cicerón, que Jerónimo de Estridón dominaba. El objetivo de la Vulgata era ser más fácil de entender y más exacta que sus predecesoras.

La Biblia latina utilizada antes de la Vulgata, la Vetus Latina, no fue traducida por una única persona o institución y ni siquiera se editó de forma uniforme. La calidad y el estilo de los libros individuales variaba. Las traducciones del Antiguo Testamento provenían casi todas de la Septuaginta griega.

Fuente: Wikipedia

3 La Biblia griega, comúnmente llamada Biblia Septuaginta o Biblia de los Setenta, y generalmente abreviada simplemente LXX, fue traducida de textos hebreos y arameos más antiguos que las posteriores series de ediciones que siglos más tarde fueron asentadas en la forma actual del texto hebreo-arameo del Tanaj o Biblia hebrea. Representa una síntesis en que se subraya el monoteísmo judío e israelita, así como el carácter universalista de su ética.1 La Biblia Septuaginta fue el texto utilizado por las comunidades judías de todo el mundo antiguo más allá de Judea, y luego por la iglesia cristiana primitiva, de habla y cultura griega.2 Junto con la Biblia hebrea, constituye la base y la fuente del Antiguo Testamento de la gran mayoría de las Biblias cristianas. Actualmente hay iglesias orientales que continúan utilizando el mismo orden y número de libros de la Septuaginta en su Antiguo Testamento.

Fuente: Wikipedia

4 Arrio (256 - 336) fue un presbítero de Alejandría (Egipto), probablemente de origen libio, fundador de la doctrina cristiana conocida como arrianismo.

Fuente: Wikipedia