1 Bien, dale entonces esta palabrita a la hijita de Ans.H.W:

2 ¡Oh niñita! ¡Hay una señal dentro de ti con plenitud espiritual que indica una vida divina proveniente de Mí, tu Padre eterno, santo y lleno de Amor! ¡Observa los rayos matutinos maravillosos del sol celestial eterno dentro de ti, y te darás cuenta fácilmente con una alegría en el corazón lleno de aire celestial que Yo me debo haber acercado a ti porque tú ya lo presientes y experimentas dentro de ti!.

3 Esto te lo doy como recuerdo para que tú quieras reconocer cuán bueno siempre soy Yo, tu Padre celestial, y cumplidor muy fiel de aquello que ya te lo había prometido una vez. ¡Oh tu niñita, acepta esta palabrita de recuerdo puro y santo dentro de tu corazón que cada vez me ama más y, junto con la palabrita, tú me has recibido también a Mí.

4 Yo te educaré de la manera más suave y te llevaré hacia la vida eterna a través del amor creciente, cada vez más hacia Mí, tu Padre santo y lleno de Amor. Y pronto experimentarás dentro de tu espíritu vivo un cumpleaños mucho más bello que éste, el de tu cuerpo.

5 ¡Sólo ámame, ámame, a Mí tu Padre completamente bueno, santo y lleno de Amor, que te ama eternamente y te lleva en sus manos todopoderosas y santas! - ¡Oh ámame, ama, mi hijita - ¡Yo te bendigo todo el tiempo! Amén.

“Dádivas del cielo”, Tomo 2, pag. 175,
Fecha 11.03.1843, Jakob Lorber,
Editorial Lorber Verlag, Alemania