porqué la debilidad es mejor que la fortaleza

Heracles y su hijo Telephos, Lourvre, París. Fuente: Wikipedia

21 de abril de 1843

 

01 Dale esto a Mi amado A. H. W. en el día de su onomástico porque quiere saber porqué la debilidad es mejor que la fortaleza.

02 ¡Escúchame tú, mi amado amigo y hermano en Mi Amor! Respecto a tus tres textos que te parecen algo oscuros de mi amado Pablo del capítulo 12 de la segunda carta a los Corintios, estos también ya han sido dichos por Mí en los diferentes textos, tanto en el Evangelio como en los profetas, en especial en los de Job, Jeremías y en los Salmos de penitencia de David.

03 Pero claro ellos son un poco oscuros para ojos espirituales aún débiles. Por eso entonces Yo quiero darte también, ahora en tu día, una pequeña lámpara llena con aceite de Mi Gracia tomado de Mi Amor. ¡Esta lámpara te iluminara textos similares tan maravillosamente que ellos te parecerán transparentes como si fueran iluminados por el Sol! — ¡Y ahora escucha entonces! — esta lámpara es y consiste en:

04 Cuando Yo Mismo representé una vez a la justificación verdadera ante Dios en el tiempo de Mi vida corporal en la tierra ante los judíos, doctores de la ley y fariseos, allí dije Yo la parábola siguiente que fue tomada de la vida real.

05 Un fariseo distinguido presentó al Señor su oración de agradecimiento ante el Santísimo diciendo en voz alta lo siguiente: “¡Oh Señor! !Te agradezco, Oh Señor que me has dado fortaleza con la que yo he podido servirte con toda fidelidad desde los años de mi niñez y aún nunca he pecado contra Ti en ninguna ley, ¡Oh Señor! pues he cumplido las leyes de Moisés hasta en la última coma, realicé las obligaciones de mi posición con exactitud, te sacrifiqué siempre generosamente y ante todo di el diezmo con puntualidad. Asimismo tampoco me impurifique nunca, ni en la mañana, ni en el mediodía, ni en la tarde. Y tampoco nunca he profanado el sábado ni con un dedo.

06 Oh por eso te agradezco, Mi Dios, ahora con fervor completo y convincente de toda mi fuerza que en tu bondad me has concedido, porque yo siempre he andado con justicia ante ti y soy justificado desde la coronilla hasta los dedos de los pies y no soy un pecador como un judío común, como un vagabundo, como un ladronzuelo, atracador o asesino, como los fornificadores y adúlteros, como los profanadores del sábado y los comedores de cerdo y mucho menos como todos los pecadores públicos, estafadores, bailadores, comediantes, magos, publicanos y usureros mezquinos y ni siquiera en lo mas mínimo igual como los samaritanos y otros similares más — Así fue aproximadamente la oración de agradecimiento del fariseo justo.

07 Pero bien al fondo del templo estaba parado también un publicano pecador. Este apenas se atrevía a levantar sus ojos y dijo en la completa contrición de su animo:

08  “¡Oh Señor! ¡Yo pecador pobre y débil no soy digno de mirar tu Santidad, ni tampoco digno siquiera de estar parado en el último lugar en Tu templo! ¡Pero, oh Señor, muéstrate indulgente y misericordioso conmigo, pecador pobre y débil, si es que aún soy un poco digno de alguna misericordia!" — ¡Aquí el publicano se golpeó el pecho y abandono llorando el templo!

09  Ahora, ¿quién de ambos  salió bien justificado del templo? — Yo te digo ahora como lo dije en ese entonces: En ningún caso el fariseo presumido que se puso a calcularme su justicia y que se consideraba mucho mejor que los otros, sino el publicano débil y pecador que se consideraba peor que los otros. Por eso también Yo entré después en su casa, comí y bebí con él y lo acepté como un hermano hacia Mí y mis hermanos.

10  Ahora mira, si de esta forma el publicano se volvió Mi amigo, pero el fariseo exactamente lo contrario, entonces ahora estará claro porque Pablo dice: "Para que no me vuelva altivo debido a la grandeza de las revelaciones se me ha dado un palo (aguijón) en la carne, a decir: un ángel de Satanás ( es decir, el amor carnal o la avidez placentera de la carne), para que él me golpee con los puños." — De lo mismo habla también Job:

11  ¿¡Qué es más fácil que presumirse en un alto cargo y así creerse mejor que todos sus hermanos a quienes no se les ha dado tal cargo!? Pero también ¡¿qué es más peligroso para el espíritu del hombre que justamente tal altivez fácilmente posible?!

12 Por eso también esto fue necesario para Pablo y cualquiera que tenga su cargo, es decir una advertencia constante dentro de su carne que le diga: "¡Mira, tú eres tan solo un hombre y en ningún caso Dios! ¡Tantas veces como caigas ante Mí, Yo quiero levantarte de nuevo, para que te acuerdes que tú eres tan solo un hombre!" — Pablo se dio cuenta de esta miseria dentro de sí. Por eso también me pidió intensamente tres veces para que Yo lo liberara de esta prueba.

13 Pero Yo le dije al respecto: "¡Deja que Mi Gracia te sea suficiente, porque Mi Fuerza es poderosa sólo en los débiles!" — es decir, cuando ellos reconocen vivamente su debilidad, así como Pablo también le reconoce después porque él dice; "Entonces así yo quiero elogiarme mucho más de mi debilidad, para que la fuerza de Cristo viva siempre en mí! Y por eso entonces yo, Pablo, estoy ahora siempre de buen humor, dentro de mi debilidad, tanto en la flaqueza como en las emergencias, persecuciones y miedos por Cristo. ¡Porque yo sé muy bien que sólo soy fuerte cuando soy débil!"

14 ¿Entonces porque así? — ¡Porque Pablo sabía bien que Yo siempre estoy más cercano al débil que se vuelve humilde que al fuerte o por lo menos a aquel que tontamente se considera fuerte!

15 ¡¿Quienes caen mucho mas frecuentemente durante el andar que los niñitos?! Y sin embargo Yo digo: "Si nos os volvéis como los pequeños, no entrareis en Mi Reino del Cielo!" — De esto puedes ver bien porqué Pablo se elogiaba de su debilidad.

16 ¡Pero también de esto puede ver bien que el buen pastor deja a las 99 ovejas justas y va buscar a la número cien, la perdida, y si Él la encuentra la pone inmediatamente sobre su hombro con la mayor alegría y la lleva a casa! — ¡Y finalmente también puedes entender muy claramente el elogio de Pablo a la debilidad del hecho que el Padre fue solo al encuentro del hijo perdido, lo recibió, y entonces incluso le preparó una gran cena, lo adornó, con el anillo del Señor y lo puso en gran honra!

17 ¡Yo pienso, Mi amigo y hermano A. H.-W. que con la iluminación de esta lámpara ya no te será más difícil entender vivamente y desde su fundamento textos similares! — Pero Yo, tu Padre y Dios Jesús, te digo aún:

18  Aquel que lucha aquí dentro de su debilidad y gana Me es mil veces más querido que un fuerte al cual la victoria le es fácil - Si el débil cae, Yo lo quiero levantar tantas veces como él caiga. Pero que el fuerte se levante por sí solo si cae.

19 ¡Que esto sea también para ti, en tu día, un buen lazo de unión hacia Mí, Jesús! Porque con esto Yo te uno a Mi fortaleza en tu debilidad. ¡Quédate completamente seguro de esto, tanto temporal como eternamente! — ¡Yo, tu amado Padre Jesús! Amen.