El arrastre del mundo se presenta a
menudo como inocente e inofensivo

01 ¡Aquí Yo te doy una buena oración para aquellos que no pueden defenderse del “arrastre del mundo” porque éste se les presenta como si fuera inocente e inofensivo, y a pesar de que actúa en el corazón, calentado por Mi Amor, como algo refrescante y siendo así un benefactor de la sensualidad mundana, se arrastra como una serpiente muy venenosa que logra hacer dormir suavemente al corazón, a través de esa manipulación malévola, magnética y de forma verdaderamente infernal y sinuosa, logrando alejarlo de Mí, de mi Amor y Mi gracia para que el corazón me abandone con el tiempo y para que se transporte hacia la muerte eterna!

02 ¡Por eso también Yo te doy aquí esta poderosa y pequeña oración! — ¡Quién lo exprese dentro de sí viva, fidedigna y verdaderamente, logrará expulsar así de su corazón a esta serpiente malvada! — ¡Y por eso escribe entonces la pequeña oración!

03 “¡Padre Santo y lleno de Amor! ¡Mírame por piedad a mí, pecador pobre, débil y completamente extenuado! — ¡Tú, oh querido Padre, me has tomado con el Ardor amoroso más puro y eternamente verdadero,  y me atraes fuertemente hacia Ti! – Pero yo, un ser tibio y frío por naturaleza, me muevo a gusto, alegremente y vivamente sólo en el viejo elemento de mi mortífera frialdad heredada. Pero en Tu Santo elemento del Fuego de tu Amor me vuelvo inmediatamente apático y como un perezoso extenuado, de tal manera que me resulta más fácil y mucho más cómodo dispersarme durante días y semanas dentro del viejo elemento, que vivir siquiera una hora dentro del gran Calor de Tu Amor.

04 ¡Esto me lo enseña la experiencia diaria! ¡Pero también me doy cuenta que así podría obtener sólo la plena muerte del espíritu, porque tal sentido me es inducido desde el infierno! — ¡Por eso te pido, oh Padre Santo y lleno de Amor, que quites de mí sin tardanzas a la malvada serpiente que me hace dormir completamente privándome de la vida del espíritu y que me insufles con Tu consuelo divino y paternal para que ya no me siga corrompiendo poco a poco más en mi elemento de la antigua muerte y para que no perezca en el veneno lentamente refrigerante de mi propia serpiente de sentido mundano que anda a hurtadillas y se arrastra dentro de mi corazón, calentado por Tu Amor, aun cuando esto sea de forma agradable y con alegría mundana!

05 ¡Oh mira cómo me alegro cuando en algún lugar me reúno en mi círculo de personas llenas de alegría mundana y cómo me divierto en él sobre cosas huecas, vanas y absolutamente nulas! Pero cuando se trata de hablar contigo y de dirigir mi corazón y cara hacia ti, allí me da rápidamente sueño y me lleno de aburrimiento. ¡Y el trabajo mundano más insignificante hecho durante todo el día me es a menudo más divertido que dedicarme exclusivamente a Ti tan sólo media hora!

06 ¡Oh Señor y Padre, escúchame y sé piadoso y misericordioso conmigo, pecador pobre y demasiado débil! ¡Que tu Amor me dé vida, que Tu Gracia me ilumine, que Tu Misericordia y Tu Indulgencia me fortalezcan y me atraigan hacia ti cada vez más y más! — ¡Oh, Padre, tómame con Tu Mano y llévame hacia Tu Reino y Tu Casa Paternal para la eternidad! Amén.”

 

Mensaje recibido por Jakob Lorber
el 18 Julio de 1843 por la mañana
“Dádivas del Cielo”, Tomo 2,
[HiG.2.228]