Si, durante su vida terrenal, el espíritu mencionado se hubiera comportado ante los ojos de su necia esposa como un "mal administrador" y hubiera dedicado su gran fortuna para los pobres y no para su necia esposa y sus hijos, entonces ahora ya estaría en mejor estado.

30 de marzo de 1844

1 ¡Tan solo escribe una palabra seria debido a la visión que tuvo la anciana C. H. durante un sueño en donde se le apareció un espíritu pobre y muy sucio que en el mundo fue un hombre rico y tacaño!

2 Este espíritu - a quien le va muy mal en su esfera porque no lográ obtener por sí mismo y alrededor de sí nada más que noche y un gran desierto, y que sufre mucha hambre, sed y frío - cree muy equivocadamente que si su dinero en el "Más Acá" se reparte entre los pobres le traerá alivio. - ¡Por eso también se le permitió acercarse en este sentido a la persona (C. H.) porque él negó categoricamente toda ayuda mendigada por gente necesitada debido al respeto altamente inhumano que tenía hacia su esposa necia y sucia!

3 ¡Y en esto consiste simplemente el plan del espíritu que no tiene la menor idea de Mí, sino que cree que bajo el concepto de "Dios" se refiere solo a las fuerzas reinantes en la naturaleza! - Pero como, a pesar de esto, ha traído del mundo tanto sentimiento y conciencia como para acordarse que uno puede hacerse favorable a alguna divinidad que exista por allí, entonces ha despertado dentro de sí tal voluntad que quiere ponerla ahora en acción.

4 Pero al mismo tiempo él observa la imposibilidad de la ejecución de este plan necio, hecho que le hace completamente infeliz. ¡Y por mucho tiempo no podrá ser ayudado ni aconsejado porque ante tal circunstancia está creciendo dentro de él una gran ira contra su esposa que dejó al morir, la cual no le prestará oídos a este sueño porque su orejas están taponeadas con hierro! - Pero, ¡ay de la esposa si es que, en un corto tiempo, no le sigue hasta el Más Allá y cae en las manos del hombre! Y si ella sigue permaneciendo así como está ahora, entonces ya no tendrá más protección ante tal posibilidad.

5 ¡Este es el estado de este espíritu en el Más Allá! - En verdad está muy triste y sufre mucho. - ¡Pero mil veces peor estará la esposa si es que durante su vida terrenal no se dirige seriamente a Mí y entrega dos terceras partes de sus ingresos anuales a la humanidad que está sufriendo necesidad - y todo ésto por Amor puro hacia Mí y hacia los pobres!

6 En verdad, en verdad quien en el mundo tenga una gran riqueza y no lo reparta durante su vida terrenal entre los pobres hermanos y no les alivie los corazones de ellos a través de esto, sino que lo haga recién al final de su vida en el mundo, entonces que sea considerado como un ávaro, y su herencia no sea puesta en la balanza a favor de él!

7 ¡Quien tenga hijos en el mundo y esté pensando solo en la provisión exclusiva de ellos para que cuando él deje el mundo sus hijos también queden como hombres ricos e independientes y puedan hacer buenos matrimonios - en verdad, en verdad - que éste sea mantenido en la noche, en la pobreza y en el frío mencionados anteriormente durante tantos años como la cantidad de céntimos que haya ahorrado el padre o la madre para sus hijos como fortuna de la herencia que de por sí ya es ilícita; y que él no salga de este estado lamentable hasta que alguno de los últimos descendientes de su herencia llegue a ser un verdadero mendigo en completa pobreza!

8 Si, durante su vida terrenal, el espíritu mencionado se hubiera comportado ante los ojos de su necia esposa como un "mal administrador" y hubiera dedicado su gran fortuna para los pobres y no para su necia esposa y sus hijos, entonces ahora ya estaría en mejor estado. ¡Pues por eso él llegó a ser el marido de una mujer rica, para que empleara la fortuna a favor del Cielo. ¡Pero Me olvidó y trabajó solamente para su esposa! ¡Por eso ahora busca la ayuda en la persona para quien trabajó! - Pero nunca trabajó para Mí porque se convirtió en un enemigo Mío. Por eso no Me reconoce y no busca ayuda en Mí siendo Yo el único que le puede ayudar.

9 ¿Porque tendría que ser tan duro y difícil si un hombre rico entregara dos terceras partes de sus ingresos a los hijos de padres pobres para que ellos puedan casarse y no caigan en la fornicación en el momento de la madurez sexual de su carne y en el momento de alguna emergencia? - ¡En verdad quien hace esto fácilmente acumularía así muchos subditos para el Cielo que le generarían una mejor cosecha de vida, en vez de ocuparse que sus hijos sean propietarios de gran poder y dominio que al final se vuelven hombres orgullos y rebeldes, que nunca se dejan castigar por Mi Espíritu que tan solo amonesta suavemente y da la vida a todas las criaturas!

10 ¡Este es mi consejo! - ¡Pero que cada uno haga lo que quiera! ¡Que ya en poco tiempo se dará cuenta de los frutos que ofrecerán sus obras en el Más Allá!

11 Pero Yo le digo aún a cada hombre rico en el Más Acá: ¡Tú puedes probar con anticipación y dentro de tí lo que cosecharás en el Más Allá! Mira, cuando das unos céntimos como limosna, esto no te duele y no te importa mucho. Pero si alguien te pide una moneda entera entonces aquí ya mirarás más detenidamente al mendigo y a menudo le reprenderás por esto! Pero si alguien te dijera: "¡Amigo, hermano! Eres rico, dame 1000 ó 2000 ó 6000 pesos, porque lo necesito y es dinero que te sobra" - ¡¿Qué respuesta recibiría tal mendigo?!

12 Pero Yo digo: ¡Con la medida que midáis, con esa misma medida seréis medidos! - Si también oras: "¡Venga Tu Reino! ¡Dame el Pan de la Vida!, etc. " - ¡Entonces Yo también te oiré a tí, hombre rico, de la misma manera como oíste al mendigo atrevido de los 1000 pesos! ¡Porque Yo pienso que Mi Reino y Mi Pan es más valioso que muchos de los miles de pesos, ¿o no?!

13 Mientras alguien viva aqui todavía puede ayudarse así mismo con su fortuna si es que lo utiliza según Mi Voluntad. Pero cuando alguien llegue al Más Allá entonces ella ya no le sirve de nada, incluso así se donara millones a nombre suyo. ¡Porque cada hombre encontrará su propio juicio según sus obras, y no según las obras de los otros!

14 ¡Pero Yo no necesito vuestro sacrificio, sino vosotros lo necesitáis! ¡Por eso da vuestro sacrificio si es que podéis sacrificar! Porque tras el sepulcro ya no hay más altares de sacrificio!

15 ¡Y Los pobres son esos altares de sacrificio! ¡Poned encima generosamente el sacrificio de fuego de vuestro amor, entonces os prepararéis tesoros para el Cielo!

16 ¡Por eso, no preguntéis más de qué manera se puede ayudar al fallecido! - Pues a aquel nadie le puede ayudar sino únicamente Yo, cuando sea el tiempo. ¡Y que esté lejos de vosotros la idea que Me podéis acercar más a la Misericordia, como si vosotros fuerais más misericordiosos que Yo!

17 ¡Que cada uno barra delante de su propia puerta y que quite la viga de su propio ojo, para que así no tenga la necesidad en el Más Allá de buscar inútilmente ayuda en los hombres del mundo, porque tal ayuda la encontrará en abundancia y para la eternidad solo donde Mí! Amén. - Esto lo dice el eternamente Verdadero. Amén, Amén.

Fuente: dadi2.258
» Dádivas del Cielo «
Tomo 2, pág. 258
Recibido por Jakob Lorber
el 30 de marzo de 1844