Podéis incluso entristeceros y decir: ¡¿Pero acaso no nos está permitido tener ni siquiera alguna pequeña alegría?! Pero Yo os digo: ¡Sí, vosotros debéis tener alegría, y nunca deberá quitarse la alegría de vosotros - pero Yo debería ser siempre vuestra máxima alegría!

21 de abril de 1844

1 ¡Sólo escribe lo que tienes! Pero lo Mío no es felicitar de cierta manera humana - sino enseñar, educar, guiar y dirigir al caminante por aquellos caminos que llevan a Mi Reino (- ¡este es Mi estilo!) ¡Y en este estilo Yo quiero darte ahora algo para tu amigo:!

2 ¡Escucha muy bien tú, mi amado A. H.-W., aquello de lo que Yo te daré a conocer a través de Mi siervo! - ¡Yo te digo, hace falta a ti y a tu casa!

3 Mira, tú tienes una fe bastante firme; pero tu amor en tu corazón está todavía lejos de ser tan firme como tu fe - y esto porque tu amor se apoya aun siempre en Mi Personalidad visible y buscas escucharme en algún lugar y verme. Y sólo si me vieras en algún lugar o por lo menos me escucharas entonces también tu corazón recién se encendería fuertemente por Mí.

4 Y mira, ¡igual pasa con tu familia! Todos vosotros amáis al Cristo que enseñó al mundo en el pasado o al que volverá a la tierra, para juzgar al mundo - es decir, ¡sólo amáis al Cristo del pasado o del futuro!

5 ¡Pero esto es erróneo! Pues en tales condiciones Yo no me puedo acercar a vosotros como un Padre en el presente, sino que sólo como El del pasado o El del futuro y así no puedo fortaleceros porque sólo me respetáis en vuestra memoria pero no vivamente en vuestro corazón.

6 ¡Pero así como el recuerdo coge vivamente y con rapidez a su objeto así de rápido también lo deja caer completamente, y esto es el caso de vosotros Conmigo! - Si leéis en este momento algo constructivo de parte Mía, entonces estáis llenos de amor hacia Mí - pero esto no es Amor, sino sólo una excitación temporal de vuestra capacidad de la memoria. - Pero apenas os volteáis y veis cualquier otra cosa entonces se cierra vuestra cámara de los recuerdos en la cabeza, y Yo estoy afuera como si Yo apenas hubiera estado alguna vez adentro.

7 Entonces ya podéis hacer visitas, comulgar con el mundo, divertiros con las cosas mundanas, hablar todo tipo de cosas, vestir vuestro cuerpo con vestiduras adornadas. ¡Y si algún amigo o amiga os visita entonces tenéis más alegría que alguna vez lo tuvisteis en el recuerdo de Mí que duró poco!

8 ¡Pues a todo esto no os impide el Cristo pasado ni el futuro que vive bien en vuestra memoria pero no en vuestros corazones! - Pero Yo digo a ti y a tu familia y a todos vosotros: ¡El Cristo del pasado y del futuro no os servirá de mucho si es que no lleváis vivamente al Cristo del presente en vuestros corazones!

9 Si Yo llevara hoy a Mi siervo lejos de vosotros a través del cual Yo ya os he estado enviando a diario cosas refrescantes durante cuatro años y si os visitara con sólo un poco de la "amistad" del mundo - entonces aquí vosotros me sacaríais poco a poco de vuestra memoria sin que os deis cuenta hasta tal grado que vuestro recuerdo ya no podría encender ni siquiera por un momento una pequeña chispita para Mí en vuestro corazón.

10 Os alegráis ahora mucho cada vez que escucháis algo de Mí. Pero vuestra alegría no es permanente, porque ella va al mismo paso que vuestra memoria. Y entonces después pronto os alegráis mucho más de algún placer mundano que planificáis que sentir una alegría por Mí, y hacéis planes de qué haréis, sin pensar que vosotros sin Mí nunca podéis hacer nada y mucho menos debéis hacer nada.

11 Pero si Yo quisiera impediros en eso, entonces podéis incluso entristeceros por esto y decir: ¡¿Pero acaso no nos está permitido tener ni siquiera alguna pequeña alegría?!

12 Pero Yo os digo: ¡Sí, vosotros debéis tener alegría, y nunca deberá quitarse la alegría de vosotros - pero Yo debería ser siempre vuestra máxima alegría!

13 Preguntaos a vosotros mismos: ¿Qué os ofrece la alegría fabricada por vosotros mismos? ¿Cuánto tiempo dura ella? - Pocas horas habéis desperdiciado con cosas inútiles del necio mundo, habéis conversado y habéis reído neciamente. ¡Después estáis de nuevo en el mismo punto antiguo! ¡Y solo a Mi Amor infinito y Paciencia debéis agradecer que, después de cada una de las alegrías mundanas, no habéis retrocedido, es decir no os habéis acercado a la muerte!

14 En estas condiciones no se puede hablar aún de progresos visibles hacia Mí, ni siquiera a los lejos, y Yo siempre sigo siendo aún el Cristo "del pasado" o "del futuro".

15 ¡Pero Yo te digo a ti todo esto justo en este tu día para que en el futuro tú junto a tu casa completa quieras acercarte más hacia Mí que lo que ha sido hasta ahora!

16 Tú conoces los caminos hacia Mí. ¡Si quieres prepararte del Cristo del pasado y del futuro un Cristo vivo del presente, entonces debes andar seriamente sobre este camino y tu casa contigo! - ¡Entonces tú Me llevaras desde tu memoria hacia tu corazón y recién alcanzarás aquella alegría que ningún mundo y ninguna eternidad podrá quitártela ni siquiera por algún momento más corto posible!

17 ¡Pero esta alegría infinita no la alcanzarás hasta cuando puedas decir con Pablo: "¡Ahora ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí!"

18 Mira, todo el mundo en Mi enemigo; ¿¡Pero cómo puede alguien decir que Me ama si por otro lado le ofrece la mano al mundo para que lo salude!?

19 ¡Por eso observa esta Mi nueva enseñanza y advertencia, para que puedas alcanzar pronto aquella alegría que nadie más te la podrá quitar! - ¡Este es Mi deseo y mi "felicitación" paternal en este tu día! ¡Y Mi gracia, Amor y Misericordia estén eternamente contigo! Amén

»Dádivas del Cielo«, Tomo 2, página 265,
recibido el 21/4/1844 por Jakob Lorber