‘‘Quien quiera amarme verdaderamente, tiene que empezar a amarme como un jornalero común y como un simple carpintero para así subir hasta el Señor, hacia el Padre y después hasta a Dios.’’

3 de junio de 1847

0 Pedido de Wilhelmine Hüttenbrenner: “¡Oh, Señor Jesús, todo santo, todo amoroso, todo tierno, mi Dios, mi Padre! - ¿Dime cómo debo hacer para poder amarte a Ti por sobre todas las cosas, Tú que eres el amor más puro, el Amor eterno? - Porque mira, por más que me esfuerzo y concentro dentro de mi interior, por más fuerte que yo pueda, sin embargo no logro amarte más que algunas cosas del mundo que, según su tipo, me gustan y atraen mi corazón. - Yo sé que esto no está bien y es un error grande. Por eso me dirijo a Ti para que me muestres el camino correcto a través de Tu siervo. ¡Perdóname este mi quizás muy tonto atrevimiento! ¡Que se haga tu Santa Voluntad!”

1 ¡Mi amada hija! Esta pregunta me gustaría mucho más que el día de tu onomástico si hubiera venido de tu corazón con una convicción completa. ¡Pero mira, como vosotros decís, aquí hay un “pequeño problema”!

2 Yo sé bien que quieres amarme intensamente por sobre todas las cosas, de todo corazón, si fuera bastante fácil. Pero esto es justamente el “pequeño problema”, es decir que esto no puede ser tan fácil como quieres que sea debido a la enorme comodidad.

3 Amarme sobre todo es una tarea de vida muy difícil porque Yo no soy visible en ropas finas como lo es un hombre joven y también porque Yo no puedo ponerme en el estilo de hablaros a vosotros muchachas en un tono elegante y enamorador. También Yo soy para el mundo una persona muy directa de esos que nunca se han puesto hablar en forma elegante y de esos que no necesitan estar rodeados de algunos hijos que a veces son muy sensibles o detallosos. Si Yo hablo, hablo rudamente “desde el hígado”, pero, por supuesto, mi intención es de lo mejor.

4 Pero esto no quiere gustarle a todo el mundo. Por eso sucede pues que es mucho más fácil que las muchachas bien parecidas y bien educadas se puedan enamorar mucho más fácil en algún joven del mundo, en especial si está bastante bien condicionado, que en Mí, hijo rudo de un carpintero que ha ejercido su oficio hasta sus treinta años con el fin de ganarse el poco pan diario para Él y para sus padres, hermanos y hermanas terrenales. Y que tenía manos muy ásperas provista de muchos callos y nada de conversaciones elegantes, si bien para el pueblo sencillo muy cordial, pero nunca conversación fina.

5 Mira, así como fui, aun soy así: ¡De palabra tosca para el mundo, de palabra muy recta, pero siempre de palabra con la Verdad eterna, enemigo de todo esplendor mundano que envenena y mata al espíritu; y sólo me fijo nada más que en el corazón y sus obras!

6 Ahora mira, si quieres saber cómo empezar a amarme a Mí verdaderamente por sobre todas las cosas, entonces pregunta a tu corazón, cuando veas a un trabajador que está muy desaliñado por el arduo trabajo, que está vestido con ropa muy corriente, con ropa nada fina, que está bronceado por el sol, su rostro con barba y muchas arrugas y estrías en la piel debido al trabajo: ¿Puedes enamorarte de él, de todo corazón y porque está muy cercano a Mí debido a que su corazón está en el orden divino?

7 Si descubres que puedes ser buena con un tal jornalero, como Yo Mismo lo fui sobre la Tierra, ser buena de corazón ante todo el mundo, entonces tú y Yo nos acercaremos en el grado en el que hayas encontrado, dentro de ti, la posibilidad de humillarte dentro de tu corazón. (Si bien Yo tampoco exijo que alguien realice esto de forma real en la Tierra, ¡a pesar que tenga la capacidad viva dentro de su corazón! Ya estoy completamente satisfecho si lo hace a través de la voluntad llena de humildad.)

8 Quien quiera amarme verdaderamente, tiene que empezar a amarme como un jornalero común y como un simple carpintero para así subir hasta el Señor, hacia el Padre y después hasta a Dios. Entonces así él Me amará pronto y fácil por “sobre todo”. ¡Pero que quede claro! ¡Empezar siempre con el simple carpintero! ¡De lo contrario será muy difícil o no funcionará!

9 ¡Mi querida hijita llévate esto muy bien meditado y guárdalo en tu corazón, y así verás que todo irá bien y tendrás lo que te falta! Amén. Esto lo dice el carpintero simple y jornalero de aspecto desaliñado por el mucho trabajo! Amén, amén, amén.

Fuente:"Dádivas del Cielo" recibido por Jakob Lorber (dadi2.340)