Vi un ángel que descendía del cielo con una gran cadena en la mano. Prendió al dragón y lo ató por mil años. Lo arrojó al abismo, lo encerró para que no engañara más a las naciones hasta que fueran cumplidos mil años. Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Apocalisis 20,1-3


San Miguel en el combate con el dragón - Jean Fouquet, Londres
Fuente: Wikipedia

27 de diciembre de 1850

0 Una carta de Jakob Lorber al doctor Zimpel (que se encuentra por ahora en Meran) contenía, aparte de algunas palabras de Lorber, las siguientes Palabras del Señor:

1 ¡Querido amigo y hermano! ¡Que no te sorprenda que Yo te distinga de esta manera! Porque sabes bien que está escrito en las Buenas Nuevas: "Muchos son los llamados, pero solo muy pocos los elegidos."

2 Los llamados son los hijos del mundo, pero pueden, si es que hacen caso al llamado, volverse Mis amados Hijos e Hijitos. - Pero los pocos elegidos son Mis hermanos y no son de esta tierra en cuanto al alma y al espíritu se refiere, sino son de allí de donde Yo mismo soy.

3 Tú vienes de allí de donde Yo soy, y por eso eres un verdadero hermano de Mi Corazón. ¡Pero no permitas que esto te lleve a la vanidad! Porque mira, ¡Yo mismo soy humilde de todo corazón! ¿¡Porqué no deberían ser así también Mis amados hermanos!?

4 Lo que Yo te doy es, dentro de ti, una vida de la vida. Y vivirás eternamente, y el momento de desechar tu carne no lo sentirás ni lo saborearás. ¡Porque Mis hermanos son libres! Ellos, estando en Mi Luz, escogieron libremente el duro camino de la carne que conduce hacia Mí debido al gran amor que Me tienen.Y otra vez ellos dejarán la carne libremente y se instalarán para la eternidad en los nuevos castillos en Mi Jerusalén eterna y desde allí gobernarán junto a Mí sobre toda la infinitud.

5 Pero, ¡no preguntes mucho sobre el cuándo empezará el "Reino de los mil años sobre la tierra"! ¡Porque eso sería un Reino de Dios con pompa externa! - Pero un verdadero Reino de Dios nunca más puede darse en la materia, sino solo en el espíritu. - Y así el "Reino de Dios de los mil años" no vendrá por ninguna parte de forma exterior ni visible, sino vendrá en silencio y sin suntuosidad en los corazones de los hombres que tienen buena voluntad.

6 Tampoco preguntes: ¿Cuándo y cómo? - Porque la llegada del "Reino de Dios de los mil años" es el completo renacimiento del espíritu humano que en todos los tiempos siempre es el mismo.

7 El "dragón que ha sido atado" son los deseos dominados de la carne. - Y la "ultima liberación" del mismo es el abandono final de la carne que siempre es, para muchos espíritu, como el abandono de una vivienda en la que alguien ha vivido allí por mucho tiempo.

8 Pero ahora ya tienes, de muchas maneras, la materia (es decir el material de construcción) para un reino de Dios sobre la tierra en el corazón de los hombres. - ¡Pero ocúpate que este material llegue pronto a las manos de muchos hombres, y así verás el verdadero "reino de Dios de los mil años"! Amén

9 ¡Mi Gracia y Mi Bendición te la doy por anticipado, y después la Bendición de millones de bienaventurados que están bajo príncipes felices llenos de Gracia y Sabiduría! Amén.

Fuente: dadi2.245
»Dadivas del Cielo«, tomo 2, Pág. 245
recibido por Jakob Lorber el 27 de diciembre de 1850