01 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 02 Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre. 03 Y llegándose a él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 04 Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con sólo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale por la boca de Dios. 05 Entonces el diablo le pasa a la Santa ciudad, y lo pone sobre las almenas del Templo, 06 Y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles mandará por ti, y te alzarán en las manos, para que nunca tropieces con tu pie en piedra. 07 Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios. 08 Otra vez le pasó el diablo a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria, 09 Y le dice: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás. 11 El diablo entonces le dejó: y he aquí los ángeles llegaron y le servían.

Mateo 4,11






09 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10Y luego, subiendo del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma, que descendía (y reposaba) sobre él. 11Y hubo una voz de los cielos que decía : Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento. 12Y luego el Espíritu Santo le impulsó al desierto. 13Y estuvo allí en el desierto cuarenta días (y cuarenta noches) y era tentado de Satanás; y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.

Marcos 1,9-12






1 Y Jesus, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue agitado del Espíritu al desierto 2por cuarenta días, y era tentado del diablo. Y no comió nada en aquellos días; los cuales pasados, después tuvo hambre. 3Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se haga pan. 4Y Jesus respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan sólo vivirá el hombre, mas con toda palabra de Dios. 5Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró todos los reinos de la redondez de la tierra en un momento de tiempo. 6Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí es entregada, y a quien quiero la doy; 7pues si tú adorares delante de mí, serán todos tuyos. 8Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor Dios tuyo adorarás, y a él solo servirás. 9Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre las almenas del Templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo; 10porque escrito está: Que a sus ángeles mandará de ti, que te guarden; 11y en las manos te llevarán, para que no dañes tu pie en piedra. 12Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. 13Y acabada toda tentación, el diablo se fue de él por un tiempo.

Lucas 4,1-12


20 de Febrero de 1842
En la mañana de 9 a 11.45

Escribiente: Ans.H.

Mira, aquí tenemos nuevamente versículos de las escrituras muy fáciles y vosotros no los entendéis. Pero, ¿porqué no los entendéis? Porque hasta ahora vosotros no sabéis usar el gran libro de la vida que contiene palabras de consulta, vida que es nada más que el Amor.  Si vosotros quisierais comprender bien la naturaleza del Amor, en verdad os digo, no habría en toda la tierra (ni hasta en su centro) siquiera un lugarcito del tamaño del grano de una arena que quiera negarse ante vosotros a mostrarse inmediatamente como un mundo completamente descubierto.  Pero, es más fácil dispersar que recoger; vosotros estáis también aún muy enraizados allí donde los rayos se dispersan. La esencia se encuentra completamente sólo en el foco, pero en la dispersión apenas átomos


 02 Así también la Palabra a través de la letra se ha dado en la dispersión del mundo; en la que nadie puede visualizar el punto focal de la Palabra. Pero si alguien empieza a recoger dentro de sí esta Palabra dispersa, entonces él conduce de esta manera todos los rayos espirituales dispersos hacia un punto común en su corazón. Y ese punto es un foco y el corazón receptivo se enciende en el Amor hacia Mí y así ilumina el gran secreto de Dios dentro de él mismo a través de la llama del Amor. Pero ¿cuál es este secreto de Dios? ¡Nada más que el Amor Eterno! Pero ¿qué es este Amor? Es el Espíritu de Dios en el hombre que únicamente a través del mismo proviene toda vida — y en especial es la vida eterna del hombre. Si ahora sabéis que el Espíritu de Dios no es otra cosa que el Amor Eterno en Dios, entonces ya tenéis el foco verdadero dentro de vosotros con el que podéis observar luminosamente las profundidades de la Divinidad.


03 Entonces ¿qué son las profundidades de la Divinidad? Son la Palabra de Dios dispersa ante vosotros en el sentido de la letra, en el que nadie puede investigar el significado interno o las profundidades de la Divinidad sin la ayuda del Espíritu de Dios. Pero vosotros mismos también decís en asuntos terrenales que el amor es una llave dorada de la cual ningún candado está seguro.  Mirad, este dicho antiguo, que si bien es cierto ya ha perdido fuerza en vuestra actualidad (1842), es en realidad un verdadero vox populi  y vox dei (voz del pueblo, voz de Dios); porque el Amor es en verdad aquella llave con la cual cualquiera puede penetrar incluso hasta el centro de Mi corazón.

04 Ya que ahora sabemos esto, dejadnos probar si esta llave principal nos abre también el secreto mencionado de Mi Palabra a través de la boca de Lucas.

05 Pero antes pongamos un versículo mediante el cual todo lo demás sea iluminado. Este texto dice así:


“Y el Espíritu de Dios vino visiblemente sobre  Él”
            Lucas 3,22; Mateo 3,16, Marcos 1,10

Estas pocas palabras son la llave hacia el secreto completo de los versículos en cuestión. Entonces esto se entiende así:

06 Hasta este momento Jesús era un hombre al cual el Padre lo educó completamente y perfectamente para Sí, y éste hombre JESÚS era el hijo de Dios porque Dios mismo y sin intermediarios lo hizo nacer a través de una virgen para que ella lo recepcionara altísimamente y también Él mismo le dio de Su altísima parte la correspondiente educación. Así fue este Jesús, hasta este primer momento de aparición, nada más que una Palabra de Dios hecha carne y aún desconocida y tuvo que prepararse voluntariamente en la forma más eficiente como hombre al igual que cada otro hombre a través de extrema abnegación de sí mismo para el completo recibimiento próximo del Espíritu de Dios.

07 Ahora bien, Él tuvo que ir al río Jordán, allí donde Juan predicaba las obras de penitencia estrictas, al igual como si Él fuera uno entre los muchos pecadores.  Y así Jesús, como el hombre-Dios eterno y puro tuvo que, por decirlo así, humillarse a sí mismo, por eso Él entró dentro de la multitud de los pecadores y dejó darse el bautismo de la penitencia al igual que ellos. Pero ¿qué es lo que sucede durante ésta su primera gran humillación?

08 El Espíritu de Dios viene sobre Él, es decir, el Amor de Dios del Padre eterno toma ahora completamente morada en el hombre Jesús y se expresa también durante este evento de manera que los oídos de cualquiera puedan percibirlo, enviando Él (el Amor de Dios) desde arriba las palabras:

Este hombre Jesús es mi hijo amado
en el que Yo tengo mi complacencia

Es decir: con el cual ahora Yo me unifico inseparablemente por la Eternidad. ¡A partir de ahora vosotros deberéis seguir a este hombre Jesús y oír su Palabra!.

09 Mira, aquí Jesús es uno con el Padre de tal manera que entre Él y el Padre no existe ninguna diferencia más. Y este uno perfecto ahora imposiblemente puede ser otra cosa más que el Amor, pero nunca dispersión alguna; porque el Amor es una unificación la cual sucede aquí visiblemente para cualquiera, y nunca puede ser una dispersión en la cual, por toda la eternidad, nunca se podrá pensar en la Unidad.

10 Ahora se dice: “Jesús fue llevado al desierto por el espíritu” entonces esto significará tanto así como: Él fue enviado, impulsado por el Amor Altísimo proveniente de Sí mismo, hacia el mundo desolado y desierto de la humanidad. Cuando dice: “Para que fuera tentado por Satán” esto es muy simple de entender, claro está con la condición de Amor y significa con otras palabras nada mas que este Amor infinito y eterno que no excluye de Sí ni siquiera al más aborrecible, sino que Él mismo se le presenta a él para que también éste quiera reconocer que en Dios no vive la altanería más alta, como lo piensa su idea errada fundamentalmente, sino que vive sólo la humildad altísima.

11 Pero ¿a través de qué el Amor Eterno le pudo mostrar a Satán que dentro de Él vive la humildad altísima?  Esta pregunta se responde por sí misma si vosotros ilumináis las tres tentaciones permitidas a Satán solo más o menos con los ojos atentos espiritualmente.

12 El hombre-Dios ayuna por Amor y deja venir sobre Él un gran hambre y demuestra en la primera tentación que el Amor verdadero puede muy bien abnegarse a sí mismo incluso ante la necesidad propia más grande y a Él le es más valioso cualquier Palabra del Amor para la subsistencia de todos los seres creados que la propia satisfacción misma.  Por eso también se indico en la respuesta:

El hombre no vive sólo del pan,
sino mucho más de cada Palabra
de la boca del Amor de Dios.

13 Quién no reconocerá aquí lo que el Espíritu de Dios presenta en forma muy comprensible a su enemigo y a sus detractores que Él les muestra el camino para el retorno y les dice en espíritu: ¡Mira, allá está también el lugar para ti, recibe el Amor proveniente de Mí y abandona el pan duro y pedregoso del mundo, y así también tú vivirás!

14 Y nuevamente en otra tentación, allí donde el enemigo otra vez prueba la  humildad en el hombre-Dios, se le responde que también él es llamado por el Amor y que no busque probar la humildad en Él sino más bien le sirva con gusto a Él.

15 Y nuevamente en otra tentación se le reprueba enérgicamente su actuar y otra vez se le muestra que él debe retornar y servir a Dios y no se le debe tentar.

16 ¿Quién será aquí tan ciego y no quiere ver lo que el Espíritu de Dios quiso conseguir aquí sin limitar el libre albedrío de su enemigo después de haberle mostrado aquí que sólo el Amor altísimo lo condujo hacia él? Y pero también para mostrarle a él, al lado del amor altísimo, dijo el mismo Amor que no está dentro del orden y que es imposible que Dios se pueda humillar ante uno de sus criaturas, sino al contrario, esto siempre tiene que ser al revés.

17 Si vosotros reflexionáis más o menos intensivamente, entonces imposiblemente podríais preguntar de nuevo que es lo que se entiende bajo el Espíritu de Dios, y cómo y porqué Éste llevó a Jesús al desierto.

18 Pero sí podéis preguntar ¿qué relación tiene este suceso con nosotros?

Esta pregunta es también fácil de resolver, sólo basta que observéis un poco el desierto de vuestras vidas: Cómo Yo me dejo llevar por Mi Amor de Padre hacia este vuestro desierto para que allí tenga Yo que ayunar por mucho tiempo y soy tentado por vosotros, que sois duros enemigos, más de tres veces y allí tengo Yo que esperar y aguardar mucho en la máxima miseria y en la mayor pobreza, hasta que los espíritus de vuestros corazones se conviertan en ángeles para que entonces así ellos empiecen a servirme a Mí.

19 Por eso que cada uno tenga en cuenta las Palabras que han sido dirigidas a Satán durante estas tres tentaciones. Porque cada hombre es antes perteneciente del cuerpo de Satán hasta que recién sea una propiedad de Mi Amor. Y para que él lo sea, Yo vengo justamente hacia cada uno en su propio desierto a través del Espíritu del Amor y me dejo tentar por él durante mucho tiempo y en formas diversas, para que él así deba y pueda reconocer Mi Amor infinito y humildad máxima. Pero quién siga obstinado al igual que aquél que me tentó en el desierto, después quien se asombrará cuando al final él tenga que escuchar también las palabras de mi boca: ¡Apártate de Mí, Satán! — Tened en cuenta esto muy bien y reflexionadlo en vuestras vidas, así tendréis la vida a través del uno y el mismo Espíritu de Dios, eternamente  Amén.

Fuente:
Dádivas del Cielo (Himmelsgaben)
Tomo 3, Pág. 136
Recibido el 20/02/1842
por Jakob Lorber
www.j-lorber.com/Espanol