»Predicar es mejor que leer, porque se asimila mejor que algo leído y por tanto queda también firme....«

25 de Agosto de 1844

1 Oh sí, a aquél que tiene sed que se le dé de beber; pero también hay bebedores espirituales a los que no es bueno alcanzarles cosas espirituales porque se vuelven necios y a menudo malvados como si fueran dementes inicuos. ¡Pues por lo general las perlas no deben ser dadas a los cerdos!

2 ¡Pero si quieres ayudar a alguien que te parece apto, entonces haces mejor si les das informes orales y recién después le dejas leer algo o mejor aún, tú mismo le lees algo, cuando tú hayas reconocido completamente tu espíritu en él, pues de lo contrario pudieras dañarlo más que ayudarlo!

3 Predicar es mejor que leer, porque se asimila mejor que algo leído y por tanto queda también firme. ¡El porqué te lo mostrará en todo momento la experiencia!

4 Actúa también de esta manera de vez en cuando, y saldrá bien y será todo justo, amén. Esto lo digo Yo a ti, a quién Yo también he predicado en el gran tiempo de los tiempos amén, amén amén. - - -

»Dádivas del Cielo«, Tomo 3, página 397,
recibido el 25/4/1864 por Jakob Lorber