y conserva a los amigos en el corazón

 

Greifenburg, el 28 de abril de 1845.

A Anselmo H. por el día de su onomástico.

Mi querido y fiel Ans. H. W., así habla el Señor:

1 Que Mi Amor, Mi Gracia y Mi Misericordia esté siempre con los tuyos; porque eres un ciudadano diligente de Mi Reino, ¡que es la Vida Eterna! Pero a veces tienes un temperamento algo impetuoso con los tuyos en tu casa, y de cuando en vez permites regocijar tu corazón con vacías miradas a una joven y esbelta mujer de la ciudad. Pero Yo te digo: Todo esto no sirve en Mi Casa Paterna; ¡porque en todo esto está adherido intereses terrenales del mundo, y no sirve en la Casa del Señor de toda vida, en la Casa del Padre eterno! Por eso, ¡desiste de esto y te acercarás a Mí al avanzar muchos escalones!

2 También tienes mucho gusto en leer los periódicos para saber todo lo que sucede en el mundo, y a menudo simpatizas por un partído político al que deseas la victoria y la derrota al bando contrario. Pero Yo te digo que esto tampoco es bueno; porque si tu partido poitico es derrotado entonces te llenas de ira y rabia. Y mira, esto no es útil para un corazón que debe vivir Mi Amor; porque éste debe abrazar tanto al amigo como el enemigo con el mismo ardor - al igual que el sol derrama su calor y su luz sobre todos, sin importar si es bueno o malo.

3 Mira, todos los hombres, unos más o otros menos, son pecadores e injustos en sus juicios. Pero si quieres ser justo, ¡no deben irritarte las injusticias de los hombres! ¡Bendice a los enemigos y conserva a los amigos en el corazón, así serás semejante a Mí, que Yo bendije en la cruz a los que me habían crucificado! -

4 Que esta enseñanza sea una dádiva deleitosa - acátala y así te será útil, tanto temporal como eternamente.

5 Mi Amor, Mi Gracia y Mi Misericordia con los tuyos - y una pequeña crucesita que te la enviaré motivado por Mi Amor. Amén.

Fuente: dadi3.213