¡Hasta que alguien no alcance el peldaño más bajo en todos los intereses externos de su corazón no entrará en Mi Reino; porque Yo Mismo Me he escogido lo más bajo!

Greifenburg. 21 de abril de 1846

Para Anselmo H. por el día de su santo

1 ¡Tú, que te formé en el vientre materno del barro, del agua y del espíritu para que seas un buen recipiente, que te tomé de aliento de Mi Corazón, mira, Yo soy tu Dios y tu Padre divino! ¿Qué cosa me diste antes para que Yo te haya creado? Yo lo hice en libertad y nunca he tenido un consejero ni ayudante - es decir así creé Yo cada cosa, así como a ti, sin consejo ni recompensa.

2 Pero si Mi Amor y Sabiduría ha realizado tantas grandes cosas en los hombres, ¿porqué entonces los hombres se comparan entre sí? - Porque aquel que dice, éste es mejor y aquél es mucho más superior, me involucra a Mí con anticipación, porque el juicio sobre una obra toca al maestro creador y no a la obra.

3 ¿Pero qué hacen los hombres? - ¿qué hace un padre y una madre? - Acaso no dicen: ¡Mira tú, mi hijo, eres mi mejor hijo nacido! ¡Esa muchacha común no sirve para ti como esposa, elige mejor a una que está a tu altura! Y tú, mi hija, ¿qué quieres hacer con ese hombre clase pobre y de baja categoría? Mira, hay hombres nobles y ricos para los cuales han sido creados tu mano y tu corazón. - ¿Qué piensas? ¿Me concierne esta clasificación a Mí que soy el Maestro Creador, o a los hombres que todos son por igual Mis Obras? - ¡Yo pienso que este juicio me afecta a Mí!

4 La consecuencia de esto será una gran inspección que va mas allá del sepulcro; porque Yo, como el Ser más perfecto del infinito y de la eternidad, no puedo aceptar que Mis Obras me regañen a través de tales juicios como si Yo fuera imperfecto.

5 Por eso Yo te digo: Si quieres ver en la tierra la máxima perfección del Cielo entonces mira lo más bajo y pequeño, - porque lo más alto sobre la tierra será allá lo más bajo y miserable.

6 Si quieres tener una medida que te pueda mostrar tu medida en Mi Reino, entonces busca a aquel que se asemeja a ti - ¿Qué hija de una casa debe tomar tu hijo en el futuro, o de que peso debe ser el hombre para tu hija? Pero pregúntate con severidad en tu corazón entonces encontrarás con exactitud cuánto aun queda dentro de ti lo más íntimo de Mi Reino. Porque no es suficiente que se diga: Mira, para mí todos los hombres son iguales, y el más bajo está más cerca a mi corazón. Sino que esto debe ser una verdad viva en el espíritu, animada con la voluntad más firme; entonces también Mi Reino estará vivamente en el hombre. Pero en donde el valor del hombre (que se entienda bien: hombre y no asaltantes, fornicadores, adúlteros, ladrones, avaros, asesinos y tales tipos de seres que no son hombres sino diablos) aparezca en el corazón con algún grado de distinción no importando de que forma sea esta, allí en donde incluso se resista la naturaleza, entonces allí Mi Reino se aleja en la misma medida como sea el grado con el que alguien se sienta mejor y superior, no importando que tipo de consideraciones tenga este alguien.

7 ¡Hasta que alguien no alcance el peldaño más bajo en todos los intereses externos de su corazón no entrará en Mi Reino; porque Yo Mismo Me he escogido lo más bajo! -

8 Mira, esto es una buena dádiva y enseñanza - Ella es la más inequívoca y la más directa y por tanto representa el camino más corto hacia Mí, que te sirva de la mejor manera como un regalo por tu día. Acéptalo vivamente en tu corazón entonces te traerá también el fruto vivo de Mi Palabra en tu interior. Y cuando tengas Mi Palabra entonces tendrás también Mi Reino por la eternidad. Amén. - Esto lo dice Aquél que te formó en el vientre materno del barro, del agua y del espíritu. Amén, amén, amén. -

Fuente: dadi3.217
»Dadivas del Cielo«, tomo 3, Pág. 217
recibido por Jakob Lorber el 21 de abril de 1846