— Aclaración del Señor —
»Mirad, Yo os envío como ovejas en medio de lobos; por eso sed prudentes como las serpientes, pero a pesar de todo estad sin falsedad como las palomas. Cuidaos de ciertos hombres mundanos notables, pues ellos son los que buscarán dañaros en lo posible. Si llegáis a una ciudad donde encontréis a aquellos hombres no os quedéis sino retiraos pronto de allí y sacudid incluso el polvo de vuestros pies y dejad el polvo allí, en la misma ciudad.«

22 de marzo de 1864,
desde las 11 a.m. hasta las 4 p.m.

1 Escribe: En lo que se refiere a los versos 16 y 17 del capítulo 10 del evangelio de Mateo, éstos ya ha sido mencionados, no sólo una vez sino varias veces, en la obra (El Gran Evangelio) de Juan. Sin embargo Yo quiero dar una explicación al respecto.

2 Esto lo dije ya a los apóstoles cuando los envié de misión por primera vez, y ya en Mis primeros años de enseñanza de Mi doctrina, por lo general en aquél tiempo los hombres sabían aún poco sobre Mí mismo. En Galilea y alrededores, en Samaria también se sabía algo de Mí, pero en la región de Jerusalén se sabía poco de Mí, y quien sabía algo mantenía el asunto tan secreto como fuera posible por miedo de los fariseos. Por eso Yo dije a los apóstoles, a quienes Yo enviaba de misión sólo por un tiempo corto, lo siguiente:

3 “Mirad, Yo os envío como ovejas en medio de lobos; por eso sed prudentes como las serpientes, pero a pesar de todo estad sin falsedad como las palomas. Cuidaos de ciertos hombres mundanos notables, pues ellos son los que buscarán dañaros en lo posible. Si llegáis a una ciudad donde encontréis a aquellos hombres no os quedéis sino retiraos pronto de allí y sacudid incluso el polvo de vuestros pies y dejad el polvo allí, en la misma ciudad. Porque si ellos, como ya os es conocido, Me persiguen a Mí que soy el Señor, cuánto más no lo harán con vosotros; si me dan el nombre de Belcebú, entonces no os saludaran como a ángeles de Dios.

4 Cuando Yo os envíe por segunda vez hacia todo el mundo, entonces, debido a Mi Nombre, habréis de padecer todo tipo de persecución y os llevarán a los juzgados. Pero nunca tengáis miedo de ellos que matan  vuestro cuerpo pero no pueden hacer ningún daño a vuestra alma. Y cuando os examinen en los juzgados no tengáis miedo de cómo y qué contestaréis; porque también se os pondrá en la boca la respuesta contra las cuales los jueces no podrán refutar nada. —

5 Pero Yo os digo, faltará mucho aún hasta que Mi Palabra haya llegado a todos los hombres, hasta que Yo nuevamente esté entre vosotros y juzgue al pueblo que todo el tiempo estuvo procurando contradecirme a Mí y a vosotros como enemigos.”

6 Con esto se anuncié primero la profecía de la caída de Jerusalén y, para los tiempos posteriores, el paganismo diversificado de la Prostituta de Babel.

7 Aquí me preguntaron los discípulos algo intimidados como también respectivamente los apóstoles si en esta primera vez también serán conducidos a los juzgados de todos los diferentes poderosos. Y Yo les dije: “Esta vez vosotros tendréis que luchar poco con los enemigos de la Luz. Pero cuando Yo, en el futuro, os haya dejado corporalmente de esta tierra entonces tendréis que soportar mucho a los judíos y sacerdotes debido a Mi Nombre.

8 Pensad todo el tiempo que Yo nunca os dejaré solos, y también os impartiré la fuerza y Poder con anticipación para que, en el caso de urgencia máxima, os podáis defender vigorosamente contra Mis y vuestros enemigos. Y los lobos entre los cuales Yo os enviaré como Yo os envío ahora también no podrán haceros nada o muy poco si  vosotros sois realmente prudentes como las serpientes, pero a pesar de todo también sin falsedad como las palomas.

9 Andaréis entre serpientes, escorpiones y salamandras, pero ellos no pondrán dañaros, y así ellos os den de beber veneno, éste no tendrá efecto. — ¡Que sirva esto para vuestro consuelo! — Confiad siempre en Mí, y Yo tampoco nunca os abandonaré, sino estaré con vosotros en Espíritu con  todo Mi Amor, Sabiduría, Poder y Fuerza, lo que será para vosotros la ayuda más grande y efectiva contra cada uno de los enemigos de cualquier índole.”

10 Después entonces Mis apóstoles salieron en parejas en diferentes direcciones y predicaron Mi Nombre así como la cercanía del Reino de Dios a los hombres. Pero en la zona de Jerusalén no llegaron, pero sí en la región de Sidón, Tiatira, Joppe, Galilea, y un par llegaron incluso hasta Siria.

11 Pero tal envío de Mi parte no duró mucho tiempo. Cuando yo estaba de caminata con los Míos y llegué hasta donde Kisjona en Kis y después de subir algunos días más tarde a la cima de una montaña muy alta en compañía de Mis amigos y varios de los habitantes de la casa de Kisjona entonces mandé traer a Mis doce apóstoles a través de Mi siervo invisible por los aires hasta esta montaña de una manera maravillosa ya conocida por vosotros. Y mirad, ellos me relataron que todos habían llegado muy bien a todo lado, y que sólo en un lugar encontraron a un muchachito poseído cuyo espíritu malo no quería hacer caso a la amonestación de ellos.

12 También se quejaron de Juan, ya conocido por vosotros, en Samaria que predicaba, libremente y sin Mi consentimiento, Mi Nombre y Mi Doctrina que la escuchó en Samaria y también realizaba milagros en Mi Nombre; y Yo les pregunté entonces sí Él estaba contra Mí o a favor de Mí. Y ellos dijeron: ¡A favor de Ti¡ — y luego Yo dije: Entonces dejémosle actuar sin impedimentos.

13 Este Juan es el mismo que predicó Mi Palabra y Mi Nombre después en Damasco de manera tan  efectiva que convirtió a muchos miles hacia Mí en esta ciudad del mundo cuando entonces Pablo, antes Saulo, estaba aún al  servicio de los fariseos y se vio en la obligación de viajar con sus secuaces hasta Damasco para perseguir a los Cristianos de allí de la manera más cruel.

14 Sólo que Yo mismo Me le enfrenté y lo transformé de la forma ya conocida por vosotros de tal manera que ya en los dos días siguientes se convirtió en uno de Mis discípulos más diligentes y él mismo actuó varias veces y mucho más decisivamente en este sentido, a favor de la difusión de Mí Doctrina, es decir entre los gentiles, que todos los otros apóstoles y sus muchos discípulos — que si bien es cierto se dirigieron hacia los diversos países de la tierra pero no produjeron mucho, incluso en el reino de Judea en donde ellos doce años después de Mí fundaron comunidades como Laodicea, Sardis, Tiatira, Esmirna y otras más. Pero estas comunidades alejaron ya en un tiempo corto tan lejos de los principios fundamentales de Mi Doctrina que Yo me vi obligado a tener que describir esto como detestable en su mayor parte a través de Mi amado Juan en su Revelación (El libro de Apocalipsis).

15 Pedro mismo, que acostumbraba a vivir en especial en la casa de Lázaro o en la casa de Nicodemo o en la de José de Arimatea, antes de salir de Jerusalén se vio obligado a realizar un concilio de la iglesia en el que prescribió a estas comunidades todo lo que ellos tenían que observar estrictamente en parte como Judío y en parte como cristiano. Este concilio de la iglesia fue mencionado muy cortamente a través del evangelista Lucas y trajo poco fruto, — Pablo recriminó muy fuertemente a Pedro durante una reunión porque él quería ser un judío con lo judíos y dar mucho valor a sus estatutos que Yo había abolido y recargaba la conciencia de los judíos creyentes de tal manera que se quedó solo entre los gentiles que despreciaban las costumbres y rituales de los judíos que habían sido abolidos por Mí.

16 Por ese motivo Yo mismo llamé a Pedro para que se dirigiera al comandante romano, Cornelio porque éste deseaba ser bautizado en Mi Nombre junto a su familia completa para así poder venir a Mí a través de recibir Mi Espíritu para que actuara en ellos.

17 Pedro fue y cuando llegó a la casa de Cornelio que estaba en medio de un gran jardín y me pidió que fortaleciera su cuerpo para el ministerio que había de realizar ya que tuvo mucha hambre. Y mirad, Yo le envié visiblemente a Pedro un ángel de los cielos que le trajo comida envuelta en una tela blanca que cuyo disfrute está prohibido a los Judíos. Pedro dijo a este cuando vio los alimentos: ¡Señor! Estos son alimente prohibidos para los judíos, ¿cómo puedo comerlos? — Pero Yo le dije: “¡Lo que he purificado también es puro para los judíos; por eso come y después anda y realiza lo que te he mandado!”

18 Pedro comió después los alimentos impuros y fue donde Cornelio allí donde se molestó contra Mí porque Yo mismo mientras tanto ya había realizado el bautismo en Cornelio y su Familia y Pedro los encontró a todos con la posesión del Espíritu Santo.

Fuente: “Dadivas del Cielo”,
página 352 del tomo 3
recibido por Jakob Lorber