Los evangelios están llenos de mensaje\s importantes para conocer la Doctrina del Señor. Pero, ¿quién no ha tenido la dificultad de saber diferenciar lo importante de lo menos importante?

En los versículos siguientes veremos una de las muchas dificultades que pueden aparecer durante la lectura del evangelio de Marcos:

    “Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron. Empero un mancebillo le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron: Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo.”
    Marcos 14:50-52 Reina Valera. 1909

¿Quiénes eran los discípulos, quién el mancebillo y quiénes los mancebos? Según el contexto del capítulo 14 los discípulos eran probablemente todos los que estuvieron en el momento en donde prendió a Jesús pero que huyeron. ¿Pero quién es “un mancebillo”? No podría ser ninguno de los discípulos porque todos ellos habían huido antes que este joven siguiera a Jesús.

En la Biblia alemana se traduce al mancebo como “Jüngling” lo que traducido al español significa “adolescente”. ¿Se habla en la Biblia que algún discípulo de Jesús era un adolescente?

En la Biblia Sacra Vulgata (1997) dice:

    adulescens autem quidam sequebatur illum amictus sindone super nudo et tenuerunt eum.
    (Marcos 14:51)

Vemos que también se habla de un adolescente. Es decir de un hombre muy joven, que improbablemente sea uno de los discípulos de Jesús.

Leamos otra versión bíblica:

    Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron. Pero un joven le seguía cubierto de una sábana sobre el cuerpo desnudo; y los mancebos le prendieron; mas él, dejando la sábana, huyó de ellos desnudo.
    Marcos 14:50-52  Sagradas Escrituras Version Antigua. 1569

Aquí no vemos gran diferencia con la versión de Reina Valera aparte de que se habla de “un joven” en vez de “un mancebillo”.

Pero ahora preguntémonos, ¿quiénes son los “mancebos” que prendieron al joven?

Hay una versión bíblica moderna que ha traducido como “soldados” en lugar de “los mancebos”. Leamos:

    En ese momento, todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron. Uno de ellos era un joven que estaba cubierto sólo con una sábana. Cuando los soldados lo apresaron, él dejó tirada la sábana y escapó desnudo.
    Marcos 14:50-52. Biblia Traducción en lenguaje actual. 2003.

Ahora ya se nos complica el escenario. Puesto que aquí se dice que unos de los discípulos era ese joven. Además no dice “los mancebos”, sino de “los soldados” apresaron al joven.

Entonces aquí vienen ya las dudas. ¿Fueron los soldados quienes aprendieron a este joven los mismos que apresaron a Jesús? ¿O fueron otros, es decir los mancebos, quienes prendieron al joven de la sábana?

Si fueron otros mancebos (y no los soldados), para qué entonces los menciona Marcos. ¿Qué relación tienen ellos (y también el joven que huyó) con hecho de la captura de Jesús?....

Se dice que toda escritura inspirada por Dios es útil para enseñar (2 Timoteo 3:16). Énfasis a “toda”. Entonces, ¿qué quiere enseñarnos Dios con esta mención?

Y si no esto no fuera así cabe preguntar: ¿Cuál fue entonces la intención (personal y no inspirada) del evangelista Marcos en mencionar a este joven? Es decir: ¿qué aporte importante al evangelio de Jesús lleva esta mención?

Preguntas y más preguntas. Pero gracias a la luz del mensaje, que presentamos a continuación y que el Señor dictó a su siervo escribano, tenemos ahora muchas respuestas a estas interrogantes.





Sobre el joven que huyó

    »Entonces todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron. Y lo seguía un joven que estaba cubierto con solo una sábana sobre su cuerpo desnudo; y los jóvenes lo retenían, él dejó tirada la sábana y huyó desnudo.
    (Marcos 4,50-52)

1 Este evento es mencionado por el evangelista Marcos en forma muy concisa pero muy bien pudo haberse omitido sin ningún daño para su evangelio porque este evento casi no tiene ningún valor moral.

2 Pero para entender un poco mejor este hecho real y su causa, se debe saber que en aquel tiempo de Mi vida terrenal se había creado un club de jóvenes que por un lado detestaban a los fariseos y sabían copiar fielmente sus “milagros” de una manera sorprendente y a menudo hacían producciones similares en ciertos círculos en donde se hacía el ridículo a los fariseos, y por otro lado lo hacían entre los romanos que tenían agrado en estas producciones y se hacían querer por ellos y por eso tenían una protección secreta con el fin de llevar al ridículo los actos “milagrosos” aparentemente piadosos de los fariseos ante la vista de los romanos y griegos sin consecuencias penales para los jóvenes.

3 Entonces en un tal club se encontraba también un joven que me había escuchado y observado algunas veces en Jerusalén y que tuvo mucha complacencia especial y sincera en Mi Doctrina y Mis Hechos, pero que no quería estar de acuerdo con sus compañeros cuando ellos querían también intentar imitar Mis Milagros mediante todo tipo de medios. Este joven desaprobó esta intención y les mostró que Mi Doctrina y Mis Hechos provenían de otro espíritu totalmente diferente al de los necios fariseos ciegos. Pero aquí sus compañeros se reían de él y le decían en varias oportunidades: Si el hombre milagroso de Galilea no estuviera bajo la protección especial de los romanos entonces no podría escaparse de la venganza de los del templo como tampoco nosotros podríamos escaparnos si no tuviéramos a los romanos y los griegos como protectores.

4 Y mirad, este joven estuvo esperando hasta que yo viniera de nuevo a Jerusalén para ver todo lo que pasaría conmigo ante la venganza jurada contra Mí por los del templo. Cuando Yo llegué a Jerusalén en el momento ya bien conocido por vosotros, siendo traicionado y puesto preso bajo Mi propia permisión, entonces estuvo también allí el club de los jóvenes, aunque guardando cierta lejana distancia. Y cuando este club se dio cuenta de lo que pasaba Conmigo mandó a algunos de ellos a llamar a aquel joven que Me tenía en gran consideración y que estaba listo ya para dormir en una casa vecina, y lo trajeron, para mostrarle cómo sus predicciones y afirmaciones estaban cumpliéndose Conmigo.

5 Cuando el joven, traído al lugar y que, debido al apuro, se había puesto sólo una sábana de su cama alrededor del cuerpo, vio lo que sucedía Conmigo y creyó que sus compañeros también lo iban a denunciar antes los judíos para que fuera castigado, entonces él se soltó de ellos y corrió tan rápido como pudo hacerlo, y durante la noche se escondió de sus compañeros de los cuales él creía que lo perseguirían, cosa que ellos no lo hicieron debido a su propia seguridad y tampoco lo hubieran podido hacer con facilidad.

6 Aquí tenéis vosotros la causa verdadera y fácilmente comprensible de la aparición que el evangelista hace mención, pero que en el fondo no dice nada aparte de que este joven buscó su salvación en la huída, en parte por miedo ante sus compañeros y en mayor parte por miedo de los fariseos sedientos de una enorme venganza; sin embargo, cuando él oyó la noticia de Mi Resurrección se convirtió en un seguidor firme de Mi Doctrina pero no se mantenía en Jerusalén sino se unió a los esenios a quienes el joven fue el primero que les trajo la noticia de lo que había pasado Conmigo.

7 Ellos mismos enviaron después recaderos a Jerusalén que, de la forma más minuciosa, averiguaron todo sobre lo que había pasado Conmigo. Entonces también ellos recibieron pronto noticias, porque desde Jerusalén hasta la región semi-árabe de la Suez de hoy no era una distancia muy larga de tal manera que caminando muy moderadamente podía ser recorrida en tres días.

8 Cuando los esenios recibieron mediante este medio la plena confirmación de lo sucedido entonces no esperaron ningún momento más y le llevaron la noticia al gobernador supremo romano Cirenio en Tiro, misión en la cual estuvo también participando nuestro joven. Cirenio recibió muy bien a esta delegación y mantuvo al joven en su palacio que sabía contarle mucho al viejo anciano de lo que él mismo había visto y oído de Mí.

9 Esto llenó a Cirenio, como también después a su hermano Cornelio, de la venganza más amarga contra todo el sacerdocio judío de tal manera que hicieron un juramente de hacer todo lo posible para castigar a todos los judíos empedernidos que realizaron este ataque contra Mí.

10 Pilato, gobernador regional en Jerusalén, recibió por eso también pronto el “consilium abeundi” de Jerusalén, y no podía ni siquiera retornar completamente a Roma, sino que tuvo que construir su hogar en la Nápoles de hoy y dentro de un claustro no muy lejos de la Pompeya que sucumbió. Lugar en donde se ha encontrado hoy un pasillo labrado dentro de una peña con la inscripción “la casa de Poncio Pilatos” y con varios escritos dentro de un nicho tapiado que había sido horadado profundamente dentro de la peña. Estos escritos, que tienen relación a Mí y que ahora se encuentran en la biblioteca de Nápoles, ya no son servibles porque fueron encontrados en un estado de semi calcinación.

11 Esto fue por tanto la primera venganza de Cirenio que realizó en contra de Pilatos. La segunda sucedió contra Caifás cuando éste, después de un tiempo determinado, tuvo que dejar  el sumo sacerdocio y entregárselo a otro porque un sumo sacerdote sólo podía ejercer su alto cargo por el tiempo de sólo tres años. A este Caifás, ya en el lapso de pocos años, se le quitaron todos su muchos bienes alrededor de Jerusalén y fueron vendidos a los romanos, y él tuvo que buscar al final su refugio en las fronteras del desierto árabe en donde tuvo un final miserable.

12 En lo que respecta a los otros fariseos, ellos fueron puestos bajo la custodia estricta del nuevo gobernador regional que no tuvo reparos en asumirla. Y éste lo hizo con mucho más agrado porque provenía de la familia de Agrícola y por tanto su firma llevaba este nombre a pesar de que se llamaba Antonius.

13 El hecho de que este nuevo gobernador regional también sabía ponerle todo tipo de trabas a Herodes Antipas se demuestra claramente porque él supo atraer pronto a tantos romanos y griegos hasta Palestina de tal manera que las ingresos de Herodes fueron tan  diezmadas que él tuvo finalmente que pasar sus últimos días en un fuerte castillo  en el mar del mediterráneo porque ya no se sentía muy seguro en Jerusalén.

14 Este gobernador regional también tuvo a disposición todo tipo de ayuda por parte del capitán Pelagius que gobernaba sobre muchas ciudades sobre las cordilleras del Auran y mucho más por parte del coronel Cornelio que gobernaba sobre toda Galilea y sobre una gran parte desde Siria hasta Damasco.

15 Ambos hermanos Cirenio y Cornelio hubieran dado más aire a sus venganzas si Yo no hubiera aparecido personalmente y pronto ante ellos y no les hubiera detenido diciéndoles de antemano y con minuciosidad que sus planes se realizarían ya de por sí dentro de cuarenta años y también por parte de los romanos.

16 Así como Yo aparecí ante los dos romanos mencionados, lo hice también ante muchos otros después de Mi Resurrección y les impedí que realizaran una venganza extrema en contra de los judíos y fariseos; y si Yo lo no hubiera hecho, entonces en poco tiempo después de Mí se hubiera suscitado un baño de sangre tal como la humanidad nunca lo hubiera visto.

17 Yo bendije al joven mencionado que encontré con Cirenio y lo hice partícipe de Mi Espíritu. Y él después se volvió también un hábil discípulo Mío en Mi Nombre, volvió donde los esenios y difundió Mi Doctrina desde allí hasta una gran parte de África del Norte y se distinguió en especial mediante una vida llena de amor y realizó varias señales en Mi Nombre.

18 Lo característico en él era que no quería aceptar ningún nombre personal. Su título era: “El siervo indignísimo del Dios-Maestro dignísimo.” También se puso el nombre de “el siervo de siervos”, título que también los antiguos padres de la iglesia que emigraron desde Cartago hasta Roma usaron para sí como también en parte los papas; título al cual empero que ellos nunca le hicieron caso.

19 Marcos sabía esto muy bien, pero no hizo ninguna mención adicional, porque se contentó con el hecho de mencionar simplemente al joven que tomo la retirada.

20 Todo lo demás que queréis saber sobre este joven lo contó Marcos en forma hablada; por eso fueron frecuentes muchas diversas tradiciones habladas sobre esto, sobre quién sería este joven, en especial en la iglesia romana eran comunes estas tradiciones; entre ellas aquella la más necia que estaba preocupada en convertir a este joven en el apóstol Juan. Y bien ahora estad satisfechos con todo esto en Mi Nombre. Amén.

»Dádivas del Cielo«, Tomo 3, página 363,
por Jakob Lorber