...si un rey persigue la dignidad de un emperador y quiere alcanzarla, entonces él se las tendrá que ver Conmigo, ¡en especial si es que el Reichstag en Francoforte lo hace emperador!


Reichstag en 1889, Sala de reunión plenaria.
Fuente: Wikipedia

6 de enero del 1849

0 0 Pregunta de Jakob Lober sobre la próxima elección de un emperador alemán.

1 1 ¡Bien, ahora escribe! - Me instas otra vez de tal manera que al final Yo tengo que hablarte de nuevo sobre cosas que, en verdad y de verdad, ahora se Me han vuelto muy nauseabundas; porque durante mucho tiempo aun no comprenderás en toda su plenitud cuánta consideración tengo Yo por el Reichstag (día de reunión del reino alemán) y sus decretos. Pero sí puedo decirte Yo muy bien que el Reichstag y el Reichrat (consejo del reino alemán) es una ocupación principal del infierno. Porque el infierno ya ha sostenido más de un decillón de Reichstags y, hasta ahora, se encuentra aun en la noche más oscura y ni siquiera ha conseguido saber qué cosa es en realidad un día, a pesar de todos sus muchos Reichstags cuyo número ya alcanza una cantidad innumerable. La pura verdad es que el infierno se vuelve cada vez peor después de cada Reichstag; y nunca se ha descubierto, en lo más mínimo, que haya habido una mejoría después de tal infernal reunion del consejo del reino.

2 2 Los actuales Reichstags sobre la Tierra son muy similares en todo a los del infierno; y por eso sus resultados, no importando de qué manera estos se realicen, apenas pueden ser mejores que los del infierno que corresponden con exactitud a estos Reichstags de la Tierra. -

3 3 Pero, ¿porqué, te preguntas en tu interior, estos Reichstags deberían ser tan malos? Si es que se reunen solamente eruditos y cabezas inteligentes y controlan, con toda precisión de sus entendimientos, a cada propuesta y no la aceptan como válida legalmente hasta que todas las cabezas eruditas las hayan expuesto y limado por completo. - -

4 4 Sí, sí, Mi amado, así se ve la cosa a primera vista, pero no es así como parece, sino completamente diferente - y, a decir, así: En un Reichstag se reunen bien una tercera parte de gente muy astuta, otra tercera parte, por lo general, gente completamente tonta y media tonta y otra débil tercera parte de gente muy soberbia, entre ellos cabezas duras y tercas. Estos últimos consideran naturalmente que reunirse con los diputados y atraerlos hacia sí es cosa que está por debajo de su dignidad, mayormente aristocrática, porque creen que estos diputados son gente plebeya que apesta.

5 5 Las cabezas astutas saben esto y se aprovechan porque ellos sí se reunen con la plebe y se ganan la confianza de ella. Por eso sucede a menudo que sus "enmiendas" tienen que ser aceptadas debido a la mayoría de votos, aun así estas fueran malas y miserables. - Esto, por lo general, despierta la ira de la derecha aristocrática de tal manera que ella busca, en secreto, los medios para castigar a la izquierda odiada. ¡Con esto empieza entonces la intriga puramente infernal, o mejor dicho, el baile de los diputados del Reichstag que es, en verdad, infernal! - Aquí domina entonces "un amor y una paz" que Satanás no puede desear algo mejor para sus fines. - Yo pienso que Me entiendes.

6 6 Ahora, como Me entiendes, entonces juzga por ti mismo y di, ¡¿qué frutos tienes que crecer de tal semilla?! - Dices dentro de ti: ¡Oh Señor, los frutos más miserables del mundo! - Correcto, Yo te digo así es y así también sería; pero Yo he inventado para esta semilla un tipo de polilla especial que la dañará mucho. Y, por ahora, no quiero describirte mejor este Mi invento, pero ya lo reconocerás pronto y fácilmente, cuando del este veas venir su marcha, quizás también del oeste.

7 7 Pero cuando la corona alemana sea condecorada por el Reichstag alemán, entonces ahora podrás concluir: Dádiva de qué espíritu es ella y qué es lo que hay que esperar de ella. -

8 8 Pero, ¿sabes lo que sería un Reichstag celestial y verdadero? - Mira, un Reichstag celestial y verdadero sería Mi Palabra y su cumplimiento en los corazones de todos los hombres.

9 9 Y los regentes deben permanecer así como son ahora, pero si fueran seguidores fieles de Mi Palabra entonces todos ellos llegarían a ser grandes como un Salomón en Mi Nombre. Pero si ellos, como también su pueblo, esperan su salvación del Reichstag, entonces les irá muy mal.

10 10 Pero de todos ellos, el que es más adicto al dominio y a la corona, llegará a recibir la peor parte, - porque Yo te digo: Si él no tiene una cabeza de metal y un cuerpo de piedra, entonces no podrá llevar esta corona por mucho tiempo, porque ella, que es vieja y nueva, estará incandescente al blanco vivo; ¡posiblemente de un nuevo gran emperador alemán surja también un pequeño reino principado alemán y pronto un pequeño reino de duques y aun despues un verdadero pequeño reino de nada! -

11 11 Pero otra cosa sería si esta corona la toma un emperador que ya lo es, porque, a través de esto, no sería posible elevar a alguna persona o carácter, y es que esto es lo más peligroso para cualquier hombre que aun lleva una vida terrenal, sin importar la posición en la sociedad en la que esté. Por eso, nada está más cuidadosamente prevenido que la coronación de nuevos emperadores y reinados porque con esto se despertaría en muchos ánimos las ganas al dominio y con ello las guerras consecuentes y sus malas consecuencias, por tal motivo Yo también he confinado a todos príncipes electos porque estas elecciones siempre atraen las mismas consecuencias.

12 12 Por eso, que permanezca un emperador aquel que ya es emperador desde hace tiempo, y rey aquél que ya es un rey. Pero si un rey persigue la dignidad de un emperador y quiere alcanzarla, entonces él se las tendrá que ver Conmigo, ¡en especial si es que el Reichstag en Francoforte lo hace emperador! ¡En verdad, que le vaya peor que al emperador del pasado de los franceses! - ¿Entiendes esto? - Sí, sí, lo entiendes, por eso tampoco necesito decirte más al respecto; pues, sobre todo esto, de todas maneras, el tiempo venidero te lo aclarará.

13 Esto es para que lo tengas en consideración, tanto tú como todos, Amén. - -

Fuente: dadi3.458
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Tomo 3, pág. 358
Recibido por Jakob Lorber
el 6 de enero del 1849