Introspección
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La introspección1 permite examinar
las debilidades del carácter y
las trampas del enemigo.

 

Autoreconocimiento

4) Dijo Ahab: «Lo que el hombre y con las cualidades con que él des­de el principio fue previsto no consiguió adoptar por sus propios esfuerzos, esto tampoco Dios le puede dar sin perjudicarle. Cierto que a Dios todas las cosas le son posible, pero de esta manera no seria un beneficio para el hombre.

5) Quien no se haya reconocido antes a si mismo, ¿cómo va a reco­nocer a otro y menos aún a Dios? - He aquí mi lema. Señor, ¿acerté bien?».

{Ev01.220.04-05}

 

Contemplación

8) (Jesús:) De cierto, os digo: Nada es tan saludable para el hombre como una temporaria contemplación introspectiva. Quien quiere examinar a sí y a sus fuerzas, precisa, de vez en cuanzdo, penetrar en sí mismo y contemplarse.

{Ev01.224.08}

 

Introspección

10) (Jesús:) Algunos no sabían cómo hacer una introspección y Me pregunta­ron por ello. Yo les dije: «Relajaos en silencio y meditad vivamente sobre vuestras actividades y sobre la Voluntad de Dios que os es bien conocida, y a ver si en las diversas fases de la vida cumplisteis con ella. Si penetráis en vosotros y os contempláis de esta manera, entonces a Satanás le dificul­táis más y más su influencia en vosotros. Pues, no hay nada que éste bus­que con más empeño que -por medio de diversas fantasmagorías triviales- ­retener al hombre en su introspección.

11) Una vez que después de alguna práctica el hombre haya alcanzado una cierta habilidad en la contemplación de su fuero interno, entonces re­conocerá allí con mucha facilidad las trampas que Satanás le ha organiza­do; las puede fácilmente desarmar y destruir, y puede tomar precauciones enérgicas en contra de todos los ardides futuros de dicho enemigo. Esto Satanás lo sabe muy bien y por esto se dedica con empeño a distraer y ocupar el alma, por medio de diversas fantasmagorías externas y, estando al acecho y sin ser visto, a Satanás le resulta muy fácil organizar para el alma una gran variedad de trampas que al fin le enmarañarán de tal mane­ra que el alma ya no llegará a la introspección - y esto es un gran perjuicio para ella.

12) Pues, de esta manera el alma queda más y más separada de su espíritu, al cual ya no le podrá despertar. Y esto ya es el inicio de la segun­da muerte del hombre.

{Ev01.224.10-11}

 

Ejercicios de relajamiento

(Jesús:) 2) Observasteis las apariciones malignas que Satanás os había prepara­do y que os espantaron tanto. Sin embargo, confiando en Mi Palabra reco­brasteis vuestro valor y os tranquilizasteis y relajasteis de nuevo; de modo que por medio de tal relajamiento os volvisteis maestros de todos estos acon­tecimientos perversos.

3) Pero no os imaginéis que con esto a Satanás ya le desbaratasteis su malicia. Siempre que os dediquéis a tales ejercicios, él os intranquilizará hasta que no llegue el día en que hayáis renacido por completo.

4) Una vez que hayáis renacido por el espíritu, Satanás habrá perdido todo poder sobre vosotros eternamente y seréis sus jueces, así como tam­bién de todos aquellos que él arrebató para sí y que vosotros le volveréis a arrancar para siempre».

{Ev01.226.02-04}

 

Celebración del domingo

 (El Señor:) ¡Pero ahora pongámonos a descansar y a practicar otra vez la observación de sí mismo, lo cual es la verdadera celebración del domingo en Dios! — Con estas palabras de Mi Boca todos en la casa entraron a un silencio, y nos quedamos sentados durante tres horas. — Después de este tiempo digo el Señor: Ahora hemos llevado a cabo la celebración del domingo, y nosotros podemos dar a nuestros miembros el descanso necesario.

{Ev02.166.18-19}

 

No usar ni la boca ni las manos

(Enoc al rey Lamech) Recién en la tarde tú debes ir al templo y permanecer en el mismo un lapso de tiempo.  Tú no debes usar tu boca ni tus manos, sino que con completa tranquilidad tú debes esperar al Espíritu de Dios y debes esperar a Él con toda la humildad y amor de tu corazón. Tú debes decir dentro de ti, sólo si sientes ante Dios: ...«¡Oh, Tú Padre santo y lleno de Amor, ten piedad y misericordia de mi que soy un pobre pecador y perdóname que me atreva a amarte con mi corazón sucio — y como un grosero y gran pecador llamarte a Ti Padre! — »

 

¡Cuando hayas realizado esto en forma viviente dentro de ti, entonces entra en una descanso completo y espera la Palabra y Voluntad del Señor. — En caso de que venga, entonces presta atención con el mayor cuidado posible, escríbelo en la pizarra y anúncialo después al pueblo! — ¡Pero que en caso de que no venga, entonces da al Señor toda la Gloria dentro de tu corazón, sal del templo con toda veneración, y cierra el templo otra vez por noventa y un días!

{Gob02.242.3-13}



[1] Introspección (l. -ctione) Observación que uno hace de su propia conciencia con el fin de examinarla con atención para reconocerla.