Renacimiento Espiritual
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"Obediencia y humildad son los alimentos para el Renacimiento del Espíritu."

 

Reglas de comportamiento necesarias (dictadas por el Señor el 15 de agosto de 1840)
Aquí Yo os doy muy cortas reglas de comportamiento; reglas las cuales tienen que ser observadas con precisión y cuidado, si vosotros queréis estar seguros contra todos los ataques del mundo y tomar también el camino más corto, para poder ser poseedores de Mi Gracia lo más pronto posible y así, poder alcanzar el completo Renacimiento .

Estas reglas os las doy en forma ordenada y son las siguientes:

 

Las leyes políticas En primer lugar cada uno debe observar con mucha exactitud las leyes políticas poniéndolas en armonía totalmente con su vida exterior, no importando que tipos de leyes sean; aceptando bien toda presión de prueba o tentación; porque no existe en ningún sitio fuerza alguna que no esté dentro de Mí y que no venga a través de Mí. Todo está bajo Mi dominio, ya sea en forma consciente (rara veces) o ya sea en forma inconsciente (la mayoría de los casos); porque aquí reinan buenos y malos príncipes que están en relación con la vida que lleva el pueblo, porque todo depende de Mí. Pero si algún pueblo se entrega a todos los vicios, como es el caso de vosotros, ¿cómo así podría Yo dar a vosotros gobernantes desinteresados o generosos?
¡Ay por eso de los revoltosos! Ellos deben ser castigados no solamente con la muerte temporal, sino con la muerte eterna ; porque los gobernantes están en un puesto mucho más alto de lo que ellos pudieran alcanzar por sí mismos. Este puesto los eleva con respecto al pueblo, y aquí no es nadie algo sin Mi justa Voluntad. Al bueno y manso le es un consuelo, y al duro y codicioso es un látigo en Mi mano. Quien le dé la contra, Me está dando la contra y estará golpeando contra el aguijón; sin embargo quien viva en Mi Amor y en la Gracia fluyente del Amor, aquélla espalda nunca sangrará por los afilados golpes de Mi látigo, sino que se fortalecerá como un roble bajo los fuertes azotes de los vientos tormentosos. Pero es bueno para el que ha renacido completamente, ya que él encontrará un gran deleite en el flujo de Mi Amor.
Mi Reino no es de este mundo. Por eso dad al César lo que es del César, y a Mí lo que es Mío, es decir dadme vuestros corazones en la Humildad obediente y pura; no os preocupéis por todo lo demás, porque ¡Yo, vuestro Padre, estoy en medio de vosotros! ¡Por eso sed obedientes a vuestros Presidentes, tomad con benevolencia y sin murmurar la suave cruz en vuestros hombros, y seguidme, con abnegación propia, con todo amor y mansedumbre, entonces así vosotros viviréis y vivificaréis, según Mi Gracia, a todo lo que vosotros veáis con vuestros ojos en Mi Nombre! Amén.

 

La iglesia exterior Segundo, en lo que respecta a la iglesia exterior reinante, aquí existe una relación similar entre la iglesia y sus feligreses que entre el gobernante y el pueblo (siempre y cuando las disposiciones estén de acuerdo a la fe exterior), con la única diferencia que un alejamiento o retiro de la iglesia tiene que ser tolerado sin sanciones como lo sería contra el gobierno. Sin embargo, Yo agrego, que veré con ojos airados a aquel que abandone a la madre de su fe terrestre, y a aquel no le irá en el más allá mejor que a un suicida demente. ¡Porque, así como vosotros tenéis un cuerpo a través del cual las primeras impresiones son transmitidas al alma y alimentan a la misma (al alma), también debe existir una despensa de alimentos exterior, que es la iglesia exterior, para que así pueda ser mortificado vuestro cuerpo malo y ser tratado como a un niño en el vientre materno! ¡Ahora bien, pero quien abandone prematuramente su vientre materno, decid, ¿cuál será su ventura o que se puede formar de aquel?!

Obediencia y Humildad son el alimento para el Renacimiento del Espíritu. Pero si precisamente esto es lo que vuestra iglesia romana os enseña, y en forma exquisita, ¿qué es lo que os aleja de vuestra madre de fe para vuestro cuerpo físico? Por lo tanto, que cada uno permanezca fiel a su iglesia, ¡Yo quiero bendecir noventa y nueve veces a un romano , si este respeta a su iglesia en obediencia, y bendecir solo una vez a aquel que es un litigante del derecho con fines egoístas y que no tiene humildad y no posee mucho amor!

En lo que respecta a las ceremonias, nadie debe tropezarse con ellas; porque todo tiene vida para aquel que es vivo, todo es puro para el puro, al obediente todo le es justo y al humilde todo le es santo. -¿Quién puede juzgar sobre las relaciones de la iglesia y el estado creyendo que está en Mi Luz? ¡¿O acaso piensa él que Yo no tengo suficiente entendimiento para modificar las relaciones que no sean de Mi agrado?! ¡Oh, aquellos jueces están por debajo de cualquier débil creyente, si es que creen que Yo necesito de su asistencia judicial! En verdad Yo os digo, aquellas cosas me son aborrecibles. Porque todo sucede a su debido tiempo, y solo Yo soy el verdadero Juez de todas las cosas y relaciones, porque solo Yo soy Santo y amoroso. Por eso haced caso a vuestra iglesia en sus peticiones, y dejad que sea Yo quien eduque vuestros corazones, - ¡Entonces vosotros alcanzaréis muy pronto la vida de la Gracia y con ella al Renacimiento del Espíritu y vivificaréis a la iglesia exterior en vuestro cuerpo! Amén.

 

Las Ceremonias Tercero, a lo que a la ceremonia se refiere, no hay en ella algo que haga santo ni algo que sea mortal. Ya que en el mundo todo se funciona dentro de una cierta ceremonia - la cual será denominada un proceso -, también la iglesia muy bien puede tener sus ceremonias en sus aspectos externos; solo que nadie debe buscar en ellas algo que otorgue mérito para la vida eterna, porque aquí no ayuda nada más que un corazón contrito y humilde, lleno de Mi Amor y Gracia -, el cual entonces es la iglesia viva dentro de vosotros, dentro de la cual y a través de la cual la iglesia muerta cobrará vida y se llenara de sentido profundo, o de una u otra manera: levantándose de la muerta, o sino hundiéndose de la vida hacia la muerte, es decir: Vosotros podéis o alcanzar, a través de la obediencia en ella la humildad y así obtener la Gracia y a través de la Gracia al Renacimiento, o si no vosotros os podéis hundir en la ceremonia muerta al igual que los paganos , y así sucumbir en su actuación vana y desamparado.

Porque, así como un árbol crece, produce ramas y ramificaciones, después los botones, hojas, flores y en las misma estambres y pistilos - lo que con el tiempo todo caerá como objetos sin valor ni uso, para que el fruto pueda desarrollarse en forma libre y efectiva con toda fuerza dentro de su naturaleza esencial -, de similar manera se considera a la iglesia ceremonial. En caso de que alguien comiera todo lo que crece, entonces moriría al comer alimentos no maduros, por eso solo la fruta madura es comestible sin hacer daño, a pesar de que, no pocas veces se encuentran también en las flores propiedades curativas con buenos resultados en el combate de algunas enfermedades. ¡Pues ahora ved, estos procesos vegetativos son igual a las ceremonias muertas; pero vosotros no debéis decir: ›¡Ellos son necesarios debido al Orden; porque si los árboles no muestran flores, no se desarrollarán los frutos!‹!

La iglesia judía era puramente ceremonial y ejemplar llena de hojas y flores para el fruto vivo de la palabra del amor Eterno; pues bien ahora os pregunto: ¡¿No fue justo que ella fuera así, cómo ella debió ser?! ¡Si a vosotros se os dan niños, ¿con qué queréis o podéis enseñarles a ellos a reconocerme y conocer Mi Voluntad?!

Al principio todos vosotros sois más que judíos y niños y por eso necesitáis muy bien de las ceremonias religiosas, mientras vosotros seáis niños, sólo que no debéis quedaros allí; sino que, él que ha terminado con la escuela primaria que entre a una clase superior y aprenda allí a escribir y al final a calcular en Mi Amor y actuar en la Gracia de Mi Sabiduría. Y quien consiga purificar su corazón amorosamente, entonces que venga a Mi Escuela en la cual recién llegará a la vida eterna a través del Renacimiento. Pero quien, ignorando su interior, se apega a la ceremonia, la cual en sí es muerta, él mismo será muerto, porque fue tontamente lúgubre en buscar el fin en los medios que son exteriores y sensuales. Quien vierte el baño (agua usada para bañar a un niño) junto con el niño bañado es un tremendo loco; pero quien desecha al niño sin considerarlo y se queda con el baño, este ya está muerto debido a su maldad supersticiosa. Pero el sabio se queda con el niño y la pila (recipiente del baño) - el niño, porque es un fruto viviente, y la pila para poder bañarlo aún más veces - y sólo desecha el baño.

Por eso, si vosotros queréis ser verdaderos hijos de Mi Amor y Gracia, no os dejéis enfadar por las flores; porque sin importar cómo se vean las flores, ¡¿a vosotros que os preocupan ellas?! Pensad en el fruto, así os parecerá las flores santificadas, ya que vosotros sabéis que no hay que quedarse en las hojas ni las flores. Pero si alguien se ha desarrollado a fruto, entonces no cometerá error al ver con frecuencia hacia atrás para ver los procesos anteriores que siguió el desarrollo de su vida espiritual; pero no Me es muy agradable aquel que desprecia a los zapatos de su niñez, y se eleva soberbiamente igual que un buitre y para entonces desde alturas mortalmente peligrosas observar a las casas pequeñas y mirar codiciosamente sus caídas para con esto poder ganar algo.

¡Pensad, que no sucede nada y eternamente nunca puede suceder nada sin mi consentimiento, así vosotros veréis las cosas inmediatamente de otra manera! A pesar de que cada hombre es completamente dueño de la libertad de su propia voluntad, pero la conducción de los pueblos en Mi Obra. - Es os lo he dicho para que vosotros queráis tener paz completa en vuestros corazones, sin tal paz vosotros no seríais capaces de aspirar a lo superior en forma eficiente. El descanso del domingo sea vuestra mayor bendición; ¡porque el Amor verdadero es una mujer embarazada la que necesita descanso para su parto! Por eso Yo os digo esto, para que vosotros tengáis completa paz en Mí, vuestro Padre, que siempre es Santo, Santo, Santo por la eternidad de las eternidades. Amen.

 

La lectura mundana Cuarto: Otro asunto es el hecho de leer los libros prohibidos . Aquí Yo no os digo, que no los leáis, en caso de que os caigan a vuestras manos, así como tampoco reprimo a nadie por pronunciar el nombre del Príncipe de la Mentira ni por mencionarlo con fines de advertencia cuando es necesario. ¡Pero preguntad a vosotros mismos, para que os sirve todo lo ya leído! ¿Qué está escrito en los libros que provienen de la mente de hombres orgullosos? Yo os lo digo, no más que disparates y fantasías dementes exageradas, y no tiene ninguna utilidad, sino que ha llenado vuestras cabezas con mucho fuego fatuo (confusiones) y vuestros corazones con todo tipo de basura y por lo tanto os ha hecho a vosotros cerrados de muchas maneras y han obscurecidos vuestro espíritu. O decid: Hace aquel bien cuando él hace caso cuando Yo le llamo: ›¡Ven a Mí si es que estás recargado y cansado, Yo te quiero reconfortar; pide y se te dará; busca y encontrarás, toca y se te abrirá!‹, y si Yo aun le llamo: ›¡Todo lo que tú al Padre pidas en Mi Nombre, Él te lo dará sin demora; en primer lugar busca Mi Reino, - todo los demás te será dado como libre añadidura!‹

Pero que es lo que pasa, si vosotros sabéis esto y sin embargo vosotros no deseáis venir a Mí, para que Yo os enseñe los grandes caminos de Mi Gracia y recibáis la vida Eterna de Mi mano, - a menos que vosotros me tomáis, al igual que vosotros, por un gran mentiroso, o vosotros me tomáis por duro en escuchar y duro de corazón para no dar a vosotros Mi Palabra de vida, y preferís dejar mentir a vosotros cualquier cosa por el mundo y o morís de hambre en su Locura, que tener venir a Mí en confianza del Amor verdadero y recibáis la Verdad de toda vida y existencia de la misma Fuente Originaria, en vez de buscar la vida en la muerte. ¡Oh, vosotros dementes! Yo os doy el Pan de la vida y vosotros queréis morder en las piedras duras y muertas; Yo os llamo fuertemente venir hacia Mí, u vosotros corréis detrás de los perros locos y os comportáis como ellos; Yo grito - más fuerte que un sereno (vigilante nocturno) - a vosotros día y noche hasta la saciedad, pero vosotros llenáis vuestros oídos con grandes pilas de libros de inmundicia, para que vosotros no podáis escuchar nada de Mi Voz, y buscáis, al igual que los soñolientos, la vida en las hojas impresas. ¿Qué expresión hay para poder denominar a semejante demencia? ¡Oh, Yo os digo que vosotros lloraréis en la eternidad sobre vuestra demencia, porque habéis cambiado el Oro por el plomo, a pesar que se os ofreció lo más valioso!

Por eso leed poco, pero para eso orad mucho más, así vendré Yo hacia vosotros y os daré en un minuto más que todas las bibliotecas de todo el mundo juntas os pudieran ofrecer. Por eso preocupados poco por la prohibición de la libertad de libros, porque ante aquel quien Yo abra Mi gran Libro de Mi Gracia Eterna, aquel podrá fácilmente prescindir completamente, a que Mi Libro no hace caso de ninguna censura, - porque se abrirá siempre en los corazones de los fieles, allí donde ninguna mirada de algún censor mundano es capaz de penetrar, y donde nunca se pondrá poner límites. Amén.

 

La Biblia
Quinto: Sin embargo en lo que a la Sagrada Escritura se refiere: la debe leer quien tenga un corazón sencillo y un temperamento obediente y dócil, y él no lo debe leer por motivos de burla ni curiosidad, porque él encontrará allí la muerte que está pegada en la letra; sino que el que la lea, la debe leer como una guía hacia la Palabra viviente y poner en práctica según sus preceptos, pero tampoco debe cavilar ni investigar allí, sino vivir lo más pronto posible de acuerdo a su doctrina y ir creciendo en el Amor hacia Mí. Entonces a continuación se le será dado a él en su debido momento el secreto del conocimiento y le será revelado el sentido celestial del Espíritu y de la Vida Eterna - exactamente como es el caso tuyo, mi siervo escribano (se refiera a Jakob Lorber), ya que tú hasta ahora nunca has leído este Santo Libro completamente, sin embargo te has vuelto un profesor de los profesores, incluso en cada uno de los puntos que ella enseña, gracias a mi Gracia. Pero lo que tú eres y entiendes, lo puede ser cualquiera, si es que no estuviera pretendiendo obtener conocimiento vano, sino aspirando tener el conocimiento de Mi Amor y la Gracia resultante dentro y a través de la simplicidad de su corazón.

De igual manera sucede con los libros místicos, cuya lectura no da frutos y es como la lectura de una novela -, si es que vosotros no lográis con ellos conseguir alguna convicción, porque con esto vosotros solamente recargáis vuestra memoria que representa el hocico de vuestra inteligencia soberbia. En vez de hacer que ella (memoria) tenga hambre y sed del Amor y la Sabiduría, vosotros la alimentáis con todo tipo de saber y le quitáis a ella a través de eso el apetito por el Alimento de Vida. ¡Ay de vosotros dementes!

¡YO soy la Sagrada Escritura, lleno de vida y dador de Vida, YO soy el mejor interpretador de ella misma y al mismo tiempo soy el Místico más profundo de todos! ¡Por eso leed menos, pero vivid de acuerdo a ella, entonces así vosotros conseguiréis todo! Porque si bien la semilla de mostaza es pequeña, pero puede crecer para volverse un gran árbol en cuyas ramas hasta los pájaros del cielo podrán hacer sus nidos. Amen.

Continuación el 18 de agosto de 1840

 

Los Sacerdotes Sexto: En cuanto a los sacerdotes se refiere, aquí Yo os digo: Ha varios tipos de ellos, porque hay sacerdotes que sólo los son por el prestigio y el poder, ellos desprecian Mi gran Pobreza y Impotencia en cuestiones mundanas, ya que Yo no quise ser un rey sino sólo un Salvador del mundo; y también hay otros que son sacerdotes debido al título de la orden religiosa. Estos atribuyen ser la única iglesia verdadera, y por eso maldicen arbitrariamente por motivos de envidia todo lo que viene de Mí que soy un pescador pobre y enseñan lo contrario a Mi Voluntad, Yo no me revelo a nadie mas que a la iglesia, - la cual ellos pretenden ser. De esta manera ellos cierran entonces el paso también a mucho de miles de miles a la puerta que conduce a Mi Palabra Viviente.

En verdad, Yo os digo: Ellos no escucharán otra palabra de Mí más que: ›¡Apartados de Mí, porque Yo nunca os he reconocido! Vosotros siempre fuisteis despreciadores de Mi Palabra Viviente y me habéis hecho ser un mentiroso; porque está escrito: ¡Quien cumple con mis Mandamientos es aquel que Me ama; pero quien Me ama también ama a Aquel que Me ha enviado, a decir al Padre Santo, y Nosotros vendremos hacia él y viviremos con él y Nosotros mismo nos revelaremos!‹

Sin embargo también hay sacerdotes que si merecen llevar este nombre lleno de bendición. Ellos son amistosos y llenos de amor con todos. Lo que ellos tienen, se lo dan a los pobres. Ellos no maldicen a nadie, sino que intentan salvar muy cuidadosamente lo que está perdido. Ellos consuelan a loa afligidos, dan asilo a los extraños y les dan un lecho suave pero ellos mismo descansan su cabeza bendecida sobre piedra sólo por amor. Ellos no se dejan pagar por ningún sacrificio (ofrenda), sino que le dicen aquel que quiera hacer eso: ›¡Hermano, el Sacrificio es santo y de un valor inestimable; porque él representa la gran obra de la Salvación en la fe y en el Amor Viviente. Por eso, no puede ser pagado ni puede ser realizado para el bien de uno solo, sino que así como el poder de la gran Salvación todos pueden y deben renacer hacia la Vida Eterna, también así actúa la fuerza de la ofrenda que utilizó para este fin el mismo Cristo. Por eso, primero ofrece tu sacrificio como una ayuda a un hermano pobre, si entonces aún te ha sobrado algo, tráelo fielmente y ponlo en el altar del Señor y ora por tus enemigos; entonces el gran Señor verá tu sacrificio con gran agrado en el Sacrificio Santo de mis manos y Él te dará lo que tú necesitas!‹

¡Mirad, aquel es para Mí un verdadero sacerdote, cuyo sacrificio Me es infinitamente agradable! ¡Yo os digo: Id done él y escuchad su prédica, porque ninguna de sus palabras es suya, sino vivamente Mía! ¡Oh, él entonces prontamente sabrá qué grande será su premio que le espera! ¡En verdad digo Yo, él vivirá eternamente conmigo, su Santo Padre! Más no necesito deciros; por sus obras los reconoceréis fácilmente, como un árbol por sus frutos.

Por eso vosotros mismo no os debéis tropezar con la iglesia debido a sus sacerdotes. Pero mucho menos os debéis tropezar con algún obispo. Porque aquel está en una posición más alta y preside a un pueblo, y vosotros ya os podéis imaginar que él no está solo, sino que cada uno de sus pasos y palabras y actos están siendo contados por Mí con exactitud, y el buen orden de la externa situación de las cosas será mantenido a través de él.

Pero a lo que lo vuestro interno se refiere, vosotros ya de todas maneras sabéis que todo depende únicamente de vosotros mismos y de allí de MI Gracia, la cual no os lo dará ningún ángel de cielo, ni ningún obispo y ni nadie, sino que vosotros mismo a través de verdadero Amor hacia Mí y al prójimo, a través de la obediencia exacta de los mandamientos, o como pecador, a través de una penitencia seria.

¡Por lo tanto, de todo lo que vosotros hacéis, que brille Mi Amor y Amor al prójimo! ¡Mantened comunión de hermandad en todo lo bueno entre vosotros, así entonces vendré Yo hacia vosotros y os haré vivientes completamente! ¡Amad a los que os odian y persiguen, y bendecid mediante oraciones a aquellos que os maldicen y os condenan; entonces vosotros empezaréis a percibir grandes efectos de Mi Luz en vuestros corazones obscuros! Amén.

 

Las confesiones Sétimo: y finalmente a lo que refiere sobre las así llamadas confesiones de oído y los siete santos sacramentos Yo os digo e incluso os pido: ¡no os tropecéis en ellos, utilizad todo en su medida justa y en su verdadero sentido viviente, entonces vosotros viviréis! ¡Porque al litigante del derecho nada le es justo, pero al justo todo le es conforme y santo; incluso el nido de un pájaro le será motivo para elevar un encomio (una alabanza encarecida) desde su corazón, y sin embargo solo es un nido muerto de un pájaro! ¡En cuanto más os podéis imaginar que las cosas que han sido establecidas para vuestra santidad, no han sido tomadas del aire, - sino que todo el tiempo dependerá de cómo vosotros las utilizáis!

Quien se confiese y reconozca sus pecados al sacerdote, aquel a dado a conocer con esto sus pecados públicamente ante el mundo, y en el más allá se le absolverá de tal confesión, siempre y cuando él no peque más. Pero quien siga pecando tanto como antes y después de la confesión, aquel ha hecho de la confesión una caja de ahorros del pecado, la cual le producirá en el más allá altos intereses en el infierno. Por eso, quien se confiese y hace verdadera penitencia y ya no peque más, aquel hace bien; pero quien crea que todo esto es pura fantasía, aquel va a tener una gran desilusión en el futuro, porque él encontrará un abismo tal sobre el cual él difícilmente podrá saltar.

Pues bien, si ahora Yo os he dado reglas, orden y sistema, ¡entonces utilizadlo justamente, y consideradlo bien; porque, como ya se dijo en lo externo no hay casi importancia, pero sí cómo vosotros lo tomáis! Así como puede ser muy bueno y verdadero, también puede ser malo y falso, de acuerdo si vosotros queréis utilizarlo o no. Pero si bajo el sol crecen hierbas curativas y venenosas, pensad lo siguiente: esto no depende del sol, si es así o asá, sino que siempre depende de la buena a o mala constitución interna de la planta que resulte bendición o veneno! Por eso siempre depende de vosotros si es bueno o malo. Amén. Yo, vuestro Padre que os ama. Amén.